6 pautas para tener un programa de voluntariado exitoso

Lograr la participación e identificación de los colaboradores con las iniciativas es vital

Posteado por: Karina Lerner Heilbraun , 18/12/2015

La promoción del voluntariado corporativo es una valiosa estrategia para involucrar a los colaboradores en el compromiso de la empresa con el desarrollo sostenible. Es un beneficio que se constituye en una fuente de satisfacción, motivación y retención. Además de ello, es una forma de que la política de responsabilidad social de la empresa sea más coherente y sostenible en el largo plazo. Para que un programa de voluntariado sea exitoso es importante que:

  1. Esté incorporado a los valores de la empresa.
  2. Cuente con el apoyo, compromiso y participación de los que toman las decisiones. Es muy importante que ellos den el ejemplo.
  3. Sea un programa integral que implique planificación, diseño, monitoreo, seguimiento y evaluación. Además debe estar alineado con el enfoque mayor de compromiso y esfuerzo que la organización ya venga realizando frente al desarrollo sostenible.
  4. Incentive la participación de sus empleados, de las familias de estos y de personas retiradas de la organización. Ayudará fomentar la creación de una Comunidad de Voluntarios.
  5. Conozca las necesidades de los voluntarios y de las partes interesadas con la que se quiere trabajar para según ellos definir una línea de acción. De acuerdo con Dan Pallotta, activista y recaudador de fondos, las personas quieren alcanzar su máximo potencial a nombre de las causas que les importan, pero hay que preguntarles y darles la posibilidad de ello. No tengamos miedo del marketing: también debe aplicarse a nivel interno.
  6. Reconozca a los voluntarios premiando su participación.

Con ello, el programa de voluntariado logrará potenciar la estrategia de vinculación de la empresa con sus partes interesadas, desarrollar los recursos humanos, generar capital social, mejorar la reputación, afianzar lazos de cooperación, generar voceros orgullosos de su institución y contribuir a mantener una comunidad saludable, que es esencial para el negocio. Para el voluntario, es una oportunidad de mejorar su capacidad de liderazgo y relación, descubrir y desarrollar competencias personales, interactuar con colaboradores de distintas áreas y niveles, incentivar la creatividad y el pensamiento innovador, así como aumentar la capacidad para entender y trabajar en la diversidad y sus contextos (un elemento muy relevante en una sociedad diversa como la nuestra).

Las opciones que pueden otorgan un valor en el largo plazo y tienen continuidad son las más efectivas (y no tienen por qué ser excluyentes). Esto no quiere decir que las iniciativas de plantar, construir, pintar, no sean valiosas; sí lo son, siempre y cuando respondan a una iniciativa mayor en la que la empresa ya esté trabajando. Pero por ejemplo, se puede desarrollar un programa de Ideas en Acción que busque generar proyectos según intereses alineados al negocio (comprometer a la organización a través de la votación y priorización de iniciativas). ¿Cómo podría mejorar la RS de la empresa desde mi puesto de trabajo? Por ejemplo con el carpooling, el viernes casual por una causa, un Banco del Tiempo en la organización entre colaboradores y por áreas (trueque de servicios para fomentar la ayuda mutua y extendida a familiares), los programas de transferencia de capacidades, entre otros.

Para poner en marcha el plan se recomienda que:

  • El área de Recursos Humanos ayude a identificar a los líderes informales de la empresa para constituir un Comité de Voluntariado Central. Los líderes informales son personas con poder de convocatoria e influencia en el grupo al que representa, con capacidad de organización y capacidad para la toma de decisiones. Además deben tener sensibilidad social y deben reflejar los valores de la organización.
  • Definan juntos, con la ayuda de una persona experta, el nombre, enfoque y estrategia del programa de voluntariado.
  • Presenten al Comité de Voluntariado Central frente a toda la empresa, identificando quiénes son, dándoles un signo distintivo que permita un reconocimiento de la organización y un mayor compromiso (puede ser un pin, un diploma con marco que puedan colocar en sus escritorios, etc.).
  • Crear en la intranet un “Facebook” de la Comunidad de Voluntarios donde los integrantes puedan contar sus experiencias y colgar sus fotos, para que el resto de la organización se anime a participar y sean parte de una historia corporativa común (los reporteros voluntarios sirven mucho para este objetivo).

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Autor

Karina Lerner HeilbraunKarina Lerner Heilbraun

Karina Lerner Heilbraun

Consultora en RSE

Es docente de Desarrollo y Responsabilidad Social en la Pontificia Universidad Católica del Perú y consultora en Lerner & Lerner. Ha laborado en Profuturo AFP como jefa del área de Responsabilidad Social Empresarial. Cuenta con un máster en gobernabilidad y gestión pública.

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