A quien madruga, Dios le ayuda

Te contamos por qué es mejor empezar a aportar desde jóvenes

Posteado por: José García Puntriano , 18/09/2017

Cuando te jubiles, el 50% de tu pensión puede provenir de los aportes que hiciste durante los primeros 10 años de afiliación 1.

Dicho de otra forma, si al jubilarte tu pensión es de 1,000 Soles, entonces 500 de esos 1,000 Soles provienen de los aportes que hiciste durante los primeros 10 años de tu vida laboral y los otros 500 Soles provienen de los aportes que efectuaste durante los siguientes 30 años. Así de importantes son los primeros años de aporte.

Para comprender el por qué de esta afirmación, imaginemos que un afiliado, el día que cumple 50 años de edad, efectúa su correspondiente aporte mensual a la cuenta de ahorros para su pensión que tiene en la AFP en la que se encuentra afiliado. Este aporte será invertido por la AFP en instrumentos financieros en los mercados de capitales, estos podrán generar intereses y ganancias de capital desde el momento en que fueron adquiridos, es decir, desde el día que el afiliado del ejemplo cumplió 50 años de edad, hasta el momento en el que se jubile, cuando cumpla 65 años de edad. En otras palabras, su aporte se beneficiará con rentabilidad durante 15 años, desde los 50 hasta los 65 años de edad del afiliado.

Imaginemos ahora los aportes que este mismo afiliado efectuó a los 25 años de edad, estos aportes permanecerán recibiendo rentabilidad hasta que el afiliado cumpla 65 años y pueda jubilarse, es decir los aportes que efectúa a los 25 años pueden crecer obteniendo rentabilidad durante 40 años.

Cuanto más temprano en la vida se haga aportes de ahorro para la pensión, más años permanecerán estos aportes generando rentabilidad en los mercados de inversiones y por lo tanto tendrán más oportunidad de crecimiento.

Si eres joven, estás en el mejor momento de ahorrar para tu pensión. Porque el dinero que pongas hoy en tu cuenta de ahorros para la pensión en tu AFP, será dinero que recibirás con creces en el futuro.

Y si eres muy joven y piensas que llegar a la etapa de vejez es un futuro muy lejano, tan lejano que por ahora no piensas ahorrar y que ya lo harás más adelante, pues no solamente no estarás aprovechando la mejor oportunidad de ahorrar para tu pensión, sino que además estarás subestimando la rapidez con la que se pasa la vida, pues con mucha frecuencia escucho a los adultos mayores decir «que rápido se pasó». La etapa de vejez a veces no es tan lejana como uno cree. Y una cosa más: en dicha etapa vas a necesitar dinero y hoy estás en el mejor momento para ayudarte a ti mismo en el futuro, tu “Yo Jubilado” te necesita hoy, no dejes de ayudarte.

La conocida frase «A quien madruga, Dios le ayuda», que elegí como título para esta publicación, hace referencia a que las acciones tomadas proactivamente, con iniciativa y prontitud, suelen tener mayores posibilidades de éxito que las efectuadas a última hora, cuando ya no queda demasiado tiempo. Si bien no siempre es así, en el caso del ahorro para las pensiones, definitivamente quien ahorra temprano tiene mayores probabilidades de que su dinero crezca más, «a quien ahorra, su pensión le ayuda».

No por mucho madrugar, amanece más temprano

Esta también conocida frase, es la antagonista de «a quien madruga, Dios le ayuda» y suele expresar el significado contrario de esta.

Sin embargo, en el ahorro para las pensiones, no aplica esta frase pues el hacer más y mayores aportes temprano, si puede ayudar a lograr una jubilación anticipada regular más temprana que a los 65 años. «Sí, por mucho ahorrar, se puede jubilar más temprano».

Puedes acceder a este beneficio de jubilación anticipada regular, si el ahorro que acumules te permite obtener una jubilación equivalente a por lo menos el 40% del promedio de tus remuneraciones percibidas y rentas declaradas actualizadas por inflación, correspondientes a los diez años anteriores a la fecha de solicitud de tu jubilación. Si además, cuentas en el mismo periodo de diez años con al menos 72 aportes realizados en fecha oportuna y sobre la Remuneración Mínima Vital.

Las frases

Ambas frases «a quien madruga, Dios le ayuda» y «no por mucho madrugar, amanece más temprano» provienen de la tradición oral que se remonta a la España medieval. Se trata de frases de por lo menos cinco siglos de antigüedad y muy probablemente, vienen de más atrás aún.

«A quien madruga, Dios le ayuda» aparece en la novela anónima «El Lazarillo de Tormes» publicada en 1554, mientras que «no por mucho madrugar, amanece más temprano» se menciona en la obra «La Celestina» escrita por Fernando de Rojas y publicada en 1499.

1 Supuestos: Edad de afiliación 25 años y de jubilación 65 años, sueldo y aporte constante a una tasa de 10%, comisión por flujo y rentabilidad anual de 6%

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Autor

José García PuntrianoJosé García Puntriano

José García Puntriano

Especialista en Mercados de Capitales y AFP

Experto en inversiones y sistemas de pensiones, tema por el que ha sido diplomado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Es autor del libro "Más y Mejores Pensiones", en el que propone una reforma integral del sistema previsional peruano. José tiene una amplia trayectoria profesional en finanzas, gestión de portafolios y mercados de capitales. Es docente universitario, conferencista y escritor de artículos en revistas financieras. Cuenta con maestrías en dirección de empresas por la Universidad de Madrid y por la UPC, es economista por la Universidad de Lima y ha realizado estudios de especialización y seminarios en prestigiosas instituciones financieras en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia y Holanda.

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