Alianzas Tripartitas para la inclusión social

Profuturo AFP, Unicef y el Estado forman la alianza tripartita cuyo objetivo fue la inclusión de los niños y adolescentes cusqueños haciendo respetar sus derechos.

Posteado por: Micaela Pesantes , 30/04/2014

La médula del que fue el proyecto bandera de Profuturo AFP en Responsabilidad Social hasta 2013, es una alianza tripartita, entre la empresa privada (Profuturo AFP), la cooperación internacional (Unicef) y el Estado (gobiernos municipales del Cusco). El objetivo de esta alianza fue velar por los derechos de los niños, niñas y adolescentes de las comunidades donde se desarrolló esta iniciativa, otorgándoles así la posibilidad de incluirse en la sociedad.

Empezó el 2004, y durante ese año, se desarrolló en cuatro comunidades excluidas: el poblado menor de Huasac – que le dio el nombre al proyecto en un inicio – y las comunidades de Huallaytambo, Paucamarca y Huayllamarca localizadas en el distrito de Cay Cay, provincia de Paucartambo (Cusco). Los ejes principales que se desarrollaron fueron: (i) La promoción del crecimiento y desarrollo infantil; (ii) La calidad educativa con un enfoque de educación intercultural bilingüe (quechua – castellano); (iii) La organización de sistemas de atención y protección de la niñez y adolescencia.

Antes de la intervención, la situación de los menores de estos poblados era la siguiente: el 37% presentaba desnutrición crónica (baja talla para su edad), sólo el 62% contaba con partida de nacimiento, menos del 70% de los partos eran asistidos. Durante este primer periodo, 500 niños, niñas y adolescentes fueron los beneficiarios directos del proyecto. Esto dio pie a que en el 2007, cuatro municipalidades formaran la Asociación de Municipalidades Amigas de la Niñez (AMAN) para unificar esfuerzos en pro de la infancia cusqueña.

Es así que, para finales de 2011, más de 160 comunidades se benefician de esta iniciativa, así como cerca de 30,000 niños, niñas y adolescentes, de 10 municipalidades miembros de la AMAN. En setiembre de 2012, ocho de las diez municipalidades se constituyeron como la primera y única mancomunidad AMAN, lo que prácticamente asegura la sostenibilidad del proyecto, ya que por un lado las buenas prácticas han sido institucionalizadas. Y por otro, la figura de mancomunidad, permite que la entidad sea receptora de dinero público, canon minero y donaciones de la comunidad internacional. Este es uno de los principales logros del proyecto, luego de nueve años de intervención.

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Micaela PesantesMicaela Pesantes

Micaela Pesantes

Jefe de Responsabilidad Social Empresarial

Es máster en Estudios Profesionales por la New York University (NYU) y Bachiller en Ciencias Sociales con mención en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con amplia experiencia en gestión de proyectos y trabajos en políticas públicas, orientados hacia la mitigación y mejora de la calidad de vida de poblaciones vulnerables.

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