Buenos Aires, La Bombonera, mi selección y un sueño cumplido

Acompaña a Joanna Boloña en su aventura con la selección peruana en Argentina

Posteado por: Joanna Boloña , 29/11/2017

Si eres fanático del fútbol este es un viaje que estás obligado a hacer al menos una vez en tu vida (y ahora que estamos en el mundial con la debida anticipación se los digo AHORREN) ¿Por qué? Porque seguir a tu selección y verla jugar en otro país es una experiencia increíble (no me imagino lo que será en Rusia). La primera vez que lo hice fue por trabajo pero luego también como hincha. Seguí a la blanquirroja en dos Copas América (Argentina 2011 y Chile 2016), además de algunos amistosos internacionales y varios partidos de clasificatorias. La verdad es que, si no han estado ahí, es difícil que puedan tener una idea de lo chévere que se siente (el ejemplo más cercano sería cuando vas al estadio y alientas a tu equipo peruano favorito, el feeling es el mismo solo que multiplicado x1000… ¿lo imaginas?). De verdad que es muy bonito vivir y sentir la peruanidad en una situación así: gritar a todo pulmón y demostrar que estás ahí representando a más de 30 millones de compatriotas coreando sin parar cada uno de los cantos, con la convicción de que podemos lograrlo.

Hoy, al fin, después de la agonía y del repechaje es una realidad y estamos en Rusia 2018 pero en ese momento cuando llegué a Buenos Aires, nos jugábamos un cupo directo para ir al mundial en el partido más importante de nuestro fútbol en 35 años. Más que el de Buenos Aires en el 85 o que el de Santiago en el 97: este significaba la entrada directa al Mundial.

El día que llegué a La Bombonera, el famoso estadio de Boca Juniors, se jugaba la última fecha doble de las benditas clasificatorias. Tras haberme perdido el partido en Quito y las dos pepazas que metimos, me dije a mí misma: “Esto no me va a volver a pasar”. Sé lo que es ver a mi selección, disfrutar un gol fuera del país, experimentar ese llanto descontrolado y feliz, el más bonito de todos. Por eso no podía faltar a la cita en Buenos Aires, una ciudad que encuentro particularmente maravillosa. Aunque en este viaje relámpago de 3 días era un poco difícil recorrerla, traté de hacerlo la mayor cantidad de tiempo posible: soy una convencida de que las mejores cosas en un viaje suceden cuando caminas a través de la ciudad.

La selección debía jugar sus dos últimos partidos de este largo proceso. Este partido que llegaba a ver contra Argentina en Buenos Aires y el siguiente contra Colombia en el Estadio Nacional. La FPF vendía un paquete para llevarte vía charter a seguir y ver a tu selección. Así que, sin más ni más, me sumé y estaba a punto de pagarlo cuando me llamaron mis buenos amigos de Coca Cola (auspiciador oficial de la selección) y me invitaron a vivir exactamente la misma experiencia pero costo cero/invitada #Casimuero. Bueno, está claro la decisión que tomé, ¿no? La experiencia era la misma (risas): misma experiencia, mismo avión, mismo TO-DO. Así que acepté, di mi número de DNI y ya estaba lista con un pie en La Bombonera y todo lo que necesitaba para viajar: hotel, estadía, transportes, etc.

Día 1

Cuando llegué al aeropuerto Jorge Chávez tenía clara mi misión: no parar de alentar. Mi corazón latía a mil. Decidí viajar sola, me encanta viajar sola. Desde que llegué, la comitiva del charter no paraba de alentar con sus camisetas puestas, como yo. Hasta el piloto del vuelo nos recibió con la bandera peruana. Los organizadores te recibían con un kit para alentar que incluía chalina y dos polos. En este vuelo viajaban personalidades como Cachito Ramírez o el arquero Diego Penny, representantes de las empresas auspiciadoras de la selección e hinchas que habían ganado concursos. Todos sabíamos que nos jugábamos un partido extremadamente difícil e importante. Era Perú contra Messi, o mejor dicho contra una selección argentina criticada por todos lados, pero un Perú que ahora ya no tiene miedo y que es más equipo que nunca. Aunque llegamos de noche y cansados, igual hubo tiempo para disfrutar un buen bife argentino en Cabaña Las Lilas y un traguito reparador en Asia de Cuba (cumplidor, buena para ser miércoles).

Día 2

Día del partido. Día difícil. Todos los programas de la televisión hablaban del Argentina vs Perú. Los taxistas querían que su selección perdiera. No entiendo en qué momento sucedió esto. ¿Cómo un argentino puede querer ver a su selección perder? Andan muy resentidos por el bajo nivel que su equipo exhibió en estas eliminatorias. Hay muchos nervios. Tras un rápido almuerzo en el Four Seasons, nos juntamos en el hotel a las 4.00 p.m. para salir todos juntos rumbo a La Bombonera. Los buses salían temprano al barrio de #LaBoca un lugar lindísimo, muy pintoresco, lleno de color, pero a la vez (como ya habían advertido) muy peligroso. Personalmente, mis encuentros con los hinchas argentinos fueron súper agradables no tuve roches ni enfrentamientos, todos muy educados y muy bien #HastaSelfiemetomé. También me animé a tocar el bombo con la comitiva peruana. Luego estuve grabando, tomando fotos, haciendo transmisiones en vivo y viviendo la tremenda previa con toda la pasión del fútbol. Llegamos a La Bombonera y no les miento: nos pusieron en lo más alto del estadio. Estaba clarísimo que éramos visita, pero nos hicimos sentir y sí que lo hicimos. Fueron los 90 minutos más largos de mi vida. Dicen que La Bombonera tiembla y tienen toda la razón. Y ni qué decir del partido, ajuste tras ajuste. Los argentinos tuvieron muchas oportunidades de anotar, pero Gallese, nuestro querido arquero, estaba inspirado, era su noche y los goles argentinos simplemente no entraron. Acabó 0-0 un partido que fue intenso en todas sus formas. Me llevo eso y más, canción por canción, letra por letra, salto por salto y la satisfacción de haberlo entregado todo en la tribuna como hincha.

Día 3

Es momento de volver y todos lo sabemos, incluido el piloto del charter que se quedó picón porque no consiguió entrada para ir al partido. Fue un viaje relámpago, sí, pero gratificante, pues volvimos con un punto importantísimo para seguir en este sueño mundialista (hoy una realidad pues somos #Rusia2018). Al volver en el avión los cantos volvieron a surgir y esta vez , en el regreso, con parada técnica en Tacna, me tomé un par de chilcanos gritando nuevamente ¡Arriba, Perú!

Hoy, me doy cuenta que esos cantos no fueron en vano. Todo suma y todo aporta, cada canción fue un empuje más para lograr la tan esperada clasificación. Gracias a todos nuestros guerreros que estuvieron en la cancha el pasado 15 de noviembre pues será una fecha histórica para todos los peruanos. Hoy, podemos decir que estamos de regreso, hemos vuelto y tenemos mundial después de más de 30 años.

¡PERÚ ESTÁ DE VUELTA, PERÚ ESTÁ EN EL MUNDIAL!

#Rusia2018

5 tips para Buenos Aires:

  1. Cómo llegar. Soy partidaria de los vuelos directos siempre. Para llegar a Buenos Aires hay varias líneas aéreas, pero quizá la más económica es Aerolíneas Argentinas. Despegar.com también es buena opción para cotizar vuelos.

  2. Dónde quedarte. En esta oportunidad me quedé en el 725 Continental Hotel (Av. Roque Sáenz Pena 725). Un hotel bastante cómodo, con habitaciones espaciosas, pero el desayuno no es su fuerte y yo soy fanática de eso.

  3. Qué comer. Aunque algunos digan que es un “tourist trap”, para mí pasar por “Cabaña Las Lilas” en Puerto Madero y disfrutar sus carnes es una obligación. También tienes la opción de comer pastas espectaculares en “Piegari” (Posadas 1042, La Recova).

  4. Qué traerse. Soy fanática de las Vauquitas, puro dulce de leche. Ahora tienen una versión más light para que el sentimiento de culpa sea un poquito menor. Súmale un buen vino argentino.

  5. ¿Turisteamos? Hoy están muy de moda las visitas guiadas en Mira bus. Los puedes tomar por todos lados, pues andan paseándose por toda la ciudad. Si tienes tiempo es una muy buena opción para conocer lo básico de Buenos Aires.

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Autor

Joanna BoloñaJoanna Boloña

Joanna Boloña

Administradora y Marketera de la UPC

Reconocida conductora a cargo de SPORT ELEGANTE, un programa de entretenimiento deportivo. Estuvo 4 años como conductora radial en Studio 92. Se considera una Sport Lover y adicta a los viajes porque siempre recuerda que el dinero se recupera y el tiempo no.

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