¿Cómo será el futuro?

Solo depende de ti cómo lo quieres vivir

Posteado por: Micaela Pesantes , 10/06/2015

A mí me gusta mucho la ciencia ficción. ¿Y qué tiene que ver con todo lo que en este blog se discute? Que muchas de las obras de este género giran en torno a imaginar el futuro. Glorioso, distópico, mecanizado, esclavizado y con todo lleno de posibilidades para los humanos pero siempre presentado como “el futuro” en cualquiera de sus versiones.

La “futurología”, por llamar de alguna manera a la corriente de pensamiento que gira en torno a qué nos va a pasar mañana, es fascinante. En realidad nadie sabe con certeza qué pasará, aunque las probabilidades dicen que ciertas cosas si van a pasar. O más estrictamente: hay una gran probabilidad de que ciertos hechos ocurrirán, como llegar a tener ochenta años en un muy respetable estado de salud física y mental.

En mi humilde opinión, estas ansias por llegar bien al futuro es la gran causante de los avances científicos. De hecho, lo que muchas de las actividades cotidianas que hacemos, casi sin pensar y de manera automática – como leer desde un dispositivo móvil que también te sirve para comunicarte con personas que están lejos o cerca, entre otras muchas cosas propias de “la vida moderna” – ponen al descubierto que la imaginación humana no tiene límites. A pesar de que para algunos debería ser opcional enseñar arte y música en los colegios, y más bien darle la prioridad a las matemáticas, el lenguaje, las ciencias, nuevamente opino que para que algo sea posible, es decir, para que ocurra “en la vida real”, alguien tuvo que imaginarlo alguna vez. Tuvo que soñarlo, tuvo que pensar que podía darse, y tuvo que tener esa idea original o darle vueltas a alguna idea que escuchó por ahí.

La gran mayoría de los principales avances de la ciencia se dan para el progreso de la humanidad, es decir, para que todos vivamos más, mejor y más cómodos. Algunos aplican su ingenio para lo contrario, pero no es lo que discutiremos acá.

Volviendo a los temas positivos mencionados, es innegable que los avances han redundado no solo en una mejor calidad de vida – por ejemplo, ahora tenemos a nuestra disposición una gran variedad de alimentos, no solo los de estación – sino en una vida más longeva. En otras palabras, estamos viviendo más y mejor.

Regresando a todo lo expuesto a lo largo de este post, basta cambiar un hecho en el presente, que hoy podría considerarse insignificante, para lograr que el futuro sea distinto. Algo tan sencillo como dejar de gastar hoy en eso que querías – pero que no necesitabas – e invertirlo adecuadamente, puede transformarse en algo que realmente necesitas en el futuro. O mejor dicho, en el monto de dinero que requerirás en el futuro para adquirir eso que sí necesitas. En otras palabras: tu hoy puedes ayudarte a ti mismo en el futuro sin necesidad de máquinas del tiempo. Solo pensando un poco más en cómo gastas o inviertes tu dinero.

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Autor

Micaela PesantesMicaela Pesantes

Micaela Pesantes

Jefe de Responsabilidad Social Empresarial

Es máster en Estudios Profesionales por la New York University (NYU) y Bachiller en Ciencias Sociales con mención en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con amplia experiencia en gestión de proyectos y trabajos en políticas públicas, orientados hacia la mitigación y mejora de la calidad de vida de poblaciones vulnerables.

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