¿Cómo superar los episodios de ansiedad?

Aprendamos a controlarla con estos consejos cotidianos

Posteado por: Giuliana Caccia , 19/02/2018

Cuando la ansiedad juega en contra

Muchos de nosotros hemos vivido momentos de ansiedad. Algunos hemos dejado de dormir una noche entera pensando en algo que teníamos que afrontar al día siguiente, o hemos sentido que el corazón se acelera ante alguna situación desconocida o de la cual dependen aspectos importantes en nuestra vida como un examen o una entrevista de trabajo.

Hoy en día, cuando hablamos de ansiedad, normalmente asociamos este sentimiento con algo negativo. Sin embargo, los expertos indican que la ansiedad no es siempre algo malo. Al contrario. La ansiedad es un proceso espontáneo por el cual pasamos más de una vez en la vida. Es una especie de sistema de alerta que tenemos los seres humanos para poder sobrevivir a los peligros que enfrentamos, ya sea huyendo o luchando.

Cuando trabajamos o estudiamos los episodios de ansiedad suelen ser más frecuentes. Se producen en diversas situaciones propias de ese tipo de actividades, como por ejemplo antes de ser evaluados, cuando tenemos que preparar algún proyecto, antes de una exposición en público o cuando están haciendo cambios en la empresa y no sabemos cómo nos van a afectar personalmente. Ello entra dentro del ámbito de una reacción proporcional ante un estímulo. Pero hay personas que tienden más a la ansiedad sin mayor motivo, y aunque es natural y puede ser buena, también hay trastornos que transcienden lo normal y se convierten en obstáculos para nuestro desarrollo tanto personal como profesional.

¿Cómo nos damos cuenta de que estamos sufriendo un trastorno? Cuando éste estado ansioso no lo produce una situación objetiva de riesgo o peligro, sino algo que más bien connota escasez de estos ingredientes. Por ejemplo, si mañana tenemos que sustentar en el directorio de la empresa un proyecto, lo normal sería sentir un poco de malestar producido por el nerviosismo. Sin embargo, si el día de la presentación los nervios son tales que preferimos faltar al trabajo para no presentar el proyecto, ya estamos hablando de una ansiedad desbocada.

Según el ejemplo anterior, los síntomas cognitivos más comunes de un trastorno de ansiedad serían una preocupación excesiva por la presentación, pensamientos negativos difíciles de controlar sobre nuestra competencia profesional o las consecuencias que podríamos sufrir en caso nos vaya mal. Los síntomas fisiológicos son variados, y van desde un ritmo cardiaco acelerado y dificultades para respirar, hasta un exceso de sudoración, sequedad en la boca, mareos, náuseas, dolor de barriga, diarrea, entre otros.

¿Cómo superar episodios de ansiedad?

  • Debemos entender que la ansiedad, en ciertos contextos y circunstancias, es normal. Pero es importante analizar, si es el caso, por qué es que estamos teniendo síntomas perturbadores. Es importante definir la raíz. Por ejemplo, si es que vamos a dar esa presentación y no le hemos dedicado el tiempo suficiente para prepararla y sustentarla, lo más probable es que sea ese el motivo que está disparando la ansiedad. Normalmente, cuando se prepara bien y se va dominando más el tema, la ansiedad tiende a desaparecer.
  • Tener hábitos saludables. Cuando uno es joven tiene usualmente una vida social más activa. Sale más por las noches y duerme menos horas, y esto es un factor esencial que agrava la ansiedad. Dormir poco desestabiliza. Si es que está próximo un evento que nos causa ansiedad, es importante que los días previos tengamos un buen descanso. No menos de 7 horas diarias, acostándonos y levantándonos en un horario regular. También es importante comer saludable y realizar ejercicio físico con frecuencia.
  • Tener espacios de ocio. Es importante cuando estamos preparándonos para un examen o una presentación alternar las horas de trabajo con las de entretenimiento, con el fin de disiparnos un poco y no concentrar todo nuestro pensamiento en la tarea que nos genera ansiedad. Esto ayuda a mantener el equilibrio. Oxigenarse, además, ayuda a pensar claramente y a incentivar la creatividad.
  • Ser ordenados. Para luchar contra la ansiedad es muy importante planificar nuestro trabajo para que nos alcance el tiempo de revisarlo las veces que sea necesario, y así eliminar cualquier sensación de inseguridad suscitada por la falta de preparación.
  • Relajarse. Existen algunas técnicas sencillas que ayudan a disminuir los estados de ansiedad, por ejemplo la respiración profunda o la relajación muscular progresiva. Si tenemos dificultad para aprenderlas, podríamos acudir a videos o libros que enseñen algunas técnicas prácticas.
  • Dominar los pensamientos negativos que nos generan ansiedad. No nos adelantemos a imaginar todo lo malo que nos puede pasar en un momento crucial. Imaginarnos algo que aún no ha pasado empeora los síntomas de ansiedad. También es importante identificar estos pensamientos negativos, y en el momento en que se suscitan darle respuestas positivas para luchar contra ellos.

Aprendamos a identificar las respuestas desproporcionadas de ansiedad ante episodios que no lo ameritan. No dejemos que la ansiedad pase de ser un proceso natural de adaptación, a volverse un obstáculo para nuestro desarrollo.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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