Conoce qué es el capital moral y su importancia dentro de una empresa

Los valores de las personas son muy importantes para el desarrollo de las empresas

Posteado por: Giuliana Caccia , 13/04/2016

Si hacemos una revisión rápida de bibliografía empresarial y económica, encontraremos cientos de referencias a conceptos del tipo capital social, capital intelectual, capital financiero, entre otros. Sin embargo, hay un concepto que no se ha desarrollado mucho a nivel académico pero que se está empezando a valorar en la actualidad cuando se trata de evaluar a una empresa: el capital moral.

Son muchos los casos de grandes empresas, millonarias, que han quebrado porque si bien contaban con todo tipo de recursos económicos (dinero, mercado, clientes, sucursales regionales, entre otros) y humanos (profesionales con una preparación académica y laboral de alto nivel ejecutivo) no tenían este valioso capital que Alejo José G. Sison, en su libro "Liderazgo y capital moral", lo define como "la excelencia de carácter o la posesión y práctica de un sinfín de virtudes apropiadas para el ser humano en un contexto sociocultural concreto". Y continua diciendo: "Hoy en día, su significado podría ser expresado por la palabra "honradez", un rasgo que sugiere integridad y estabilidad en una persona como alguien con quien poder contar o apoyarse".

¿Cómo afecta positiva o negativamente el capital moral en una empresa? Tenerlo o no tenerlo puede determinar el verdadero éxito de una empresa. Pongamos un ejemplo simple: la compañía X logra posicionarse en el primer lugar del nicho de su negocio. Gracias a la contratación de un nuevo Gerente Comercial ha logrado contactar grandes clientes que han hecho que los ingresos netos se incrementen en un 200% en tan sólo dos años. Todos aplauden al ejecutivo estrella, quien además tiene dos masters en finanzas y negocios en universidades de alto nivel. Los bonos entre los demás colaboradores se reparten jugosamente y ni qué decir el que se lleva el protagonista de esta historia. Al tercer año de gestión, un compañero de trabajo, quien aparentemente le tiene envidia porque es "la niña de los ojos" del Director General, decide investigar la gestión del Gerente Comercial y encuentra que para cerrar los negocios, ha pagado grandes coimas a los clientes con algunas artimañas financieras que han logrado pasar desapercibidas. Este "enemigo interno" suelta toda la información y se arma un escándalo de esos que hacen que hasta un sistema estatal completo pueda caer. ¿Por qué una compañía que tiene todo, capital humano de primera, con una formación basada en prestigiosos MBAs, puede sucumbir en una crisis? Simplemente porque hay empresas que no tienen como prioridad evaluar el capital moral, es decir, no consideran la importancia de contar con personal con virtudes y ética en su planilla. Se guían solo por las capacidades profesionales y académicas, pero no por la calidad humana del ejecutivo.

¿Por qué decimos que lo moral y lo ético es un capital? Porque al igual que el resto de capitales, es algo que puede considerarse como riqueza que se acumula y desarrolla en una persona con inversión de tiempo y esfuerzo. Una persona virtuosa lo es porque ha cultivado hábitos virtuosos, que a su vez son resultado de la repetición constante de acciones virtuosas, y éstas nacen de una persona que ha sabido dirigir su inteligencia a los bienes nobles de la vida.

Sin embargo, el moral es un capital mucho más valioso que los demás porque es el único que trabaja no sólo en un aspecto de la persona, sino en su totalidad, al perfeccionarla como ser humano. Una persona con capital moral nunca sacrificaría su honor, su nombre, es decir, su reputación, por ganar dinero, salud, o reconocimiento social. La virtud nunca puede ser utilizada para hacer el mal como puede suceder con los otros tipos de capital.

Para que una empresa logre realmente tener capital moral, no basta con pegar letreros en todas las paredes de las oficinas con una lista de valores empresariales. El capital moral debe partir de la plana directiva y de los líderes de los equipos para que sean ellos, los que motiven al resto de los colaboradores. Ésta inspiración debe ser honesta y debe darse con el ejemplo, ya que cuando se respira incoherencia, los empleados la perciben de inmediato, y se pueden sentir engañados y desmotivados, generando comentarios de "pasillo".

Como dice Sison en el libro citado, "más allá del cumplimiento legal, la ética de la empresa necesita ser institucionalizada de modo que impregne incluso las prácticas individuales aparentemente aisladas, formando parte de una cultura corporativa más amplia". Como ya lo mencionamos en un artículo anterior, cuando hablamos de la importancia del cultivo personal, se debe buscar equipos de trabajo conformados por profesionales íntegros y éticamente responsables, que trabajen otros aspectos de su vida que vayan más allá de la técnica. ¿De qué sirven dos masters y un doctorado si se es deshonesto? No podemos esperar que una empresa se jacte de ser justa o un "Great Place to Work" si es que no pone entre sus prioridades el capital moral. Ser buenos seres humanos es una condición indispensable para ser realmente exitosos.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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