Cultivar frutas y verduras en casa, ¿por qué no?

Conoce paso a paso cómo tener tu propio huerto casero

Posteado por: Karina Lerner Heilbraun , 16/11/2017

Confieso que es la primera vez que escribo sobre un tema del cual conozco muy poco pero que me atrae, motiva y considero importante poner en práctica: los huertos caseros. Cada vez con más frecuencia, veo cómo jóvenes de todos lados se preocupan por cultivar sus propias frutas, verduras y hierbas independientemente de si viven en espacios pequeños o pequeñísimos. Me fascina ver cómo lechugas, paltas, hierbas aromáticas, tomates, entre otros, plantados y cultivados con entusiasmo, esmero y dedicación ven la luz y adornan platos llamativos y saludables. Por supuesto, son opciones libres de pesticidas, de los cuales sabemos su procedencia, mucho más económicos y que, además, alegran la vista y contribuyen con el ambiente. Por ello, he dedicado varias horas a leer artículos al respecto y finalmente decidí empezar el mío y animar a otros y otras a hacerlo también; así que busquen un espacio en sus viviendas, algunas cestas colgantes, pequeñas macetas, unos guantes, una pala, tierra especial que se puede comprar en cualquier vivero, fertilizantes naturales, una tijera filuda, un rastrillo y manos a la obra.

  1. Lo primero es encontrar un lugar con adecuada exposición a la luz del sol. Balcones y patios son ideales para la jardinería en macetas. Pero, las ventanas con cornisas anchas pueden servir también.

  2. Lo segundo es elegir lo que se cultivará. Los expertos recomiendan las hierbas, ya que son las plantas comestibles más sencillas de crecer para los que viven en departamentos. La albahaca, orégano, culantro, romero y el perejil, por ejemplo, son opciones compactas que requieren poco esfuerzo; básicamente riego regular y algo de sol. Además, le dan un sabor delicioso a las comidas y nos ahorramos varios soles en el mercado semanal. Las diferentes hierbas tienen requerimientos de cuidado distintos por lo que es importante investigar un poco en la web una vez que decidan empezar por las de su preferencia. Según muchos jardineros, es increíble todo lo que se puede lograr cultivar en un balcón: lechuga, espinaca bebé, acelga, variedad de tomates pequeños y fresas requieren poco espacio, calcular bien la temporada de cultivo y la cantidad de luz adecuada para crecer. Así que también son buenas opciones para una segunda etapa o si eres aventurero/a desde la primera. Entre las cosas positivas que tiene este maravilloso y relajante pasatiempo, son los enormes beneficios nutricionales. La degradación de los nutrientes se produce rápidamente, así que mientras más rápido se coma el producto después de cosecharlo mucho mejor.

  3. Lo tercero es definir el tipo de contenedor que compraremos. En el mercado hay macetas de plástico, arcilla, mármol, madera, entre otras. Pero se puede asesorar con los vendedores de los viveros o las tiendas con sección de jardinería sobre cuáles son los ideales, considerando también la estética y el lugar en el que lo colocaremos. En general, se necesita un recipiente con espacio para las raíces de la planta, la tierra que proveerá los nutrientes adecuados y orificios para drenar el agua. Deben ser livianos si irán colgados o pueden ser más pesados si se apoyarán en superficies más resistentes. De hecho, uno puede ser muy creativo también reciclando envases de vidrio para esta tarea. Según las fuentes que he leído, la causa principal de falla es el riego excesivo o insuficiente que se agrava cuando el cultivo es en macetas. El contenedor debe tener orificios para que drene el agua, por lo que si nos ponemos creativos y reciclamos algún recipiente, no olvidemos de hacer pequeños orificios en el fondo.

Tener un pequeño patio, jardín, terraza o balcón con frutas, verduras, plantas medicinales y hierbas sembradas por nosotros mismos nos permite conservar mucho mejor el valor nutricional de la comida con la que nos alimentamos, ahorrar dinero, promover la relación positiva con el ambiente, conocer la procedencia de nuestros insumos, eliminar agentes tóxicos presentes en los pesticidas y tener una vida más saludable y feliz.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete a Piensa Pro Futuro Newsletter y entérate siempre de las nuevas publicaciones.

Autor

Karina Lerner HeilbraunKarina Lerner Heilbraun

Karina Lerner Heilbraun

Consultora en RSE

Es docente de Desarrollo y Responsabilidad Social en la Pontificia Universidad Católica del Perú y consultora en Lerner & Lerner. Ha laborado en Profuturo AFP como jefa del área de Responsabilidad Social Empresarial. Cuenta con un máster en gobernabilidad y gestión pública.

Comentarios