Desafíos en la comunicación empresarial

Aprende a comunicarte con tu equipo de trabajo de manera eficiente

Posteado por: Giuliana Caccia , 27/02/2018

Uno de los aspectos más importantes que contribuyen a construir una cultura empresarial positiva y, por tanto, a que nuestro propio trabajo se desarrolle en un ambiente agradable y de camaradería, es el mantener una comunicación eficaz entre las personas que laboran en la empresa.

Sin embargo, si bien podemos creer que somos capaces de comunicarnos correctamente cuando se trata, por ejemplo, de exponer un proyecto, no necesariamente sucede lo mismo cuando estamos en un contexto de conflicto real o potencial con otra persona que puede ser nuestro superior, nuestro par o nuestro subordinado. En cualquiera de los tres casos es vital que sepamos establecer un diálogo constructivo en el cual, además, se demuestre un interés honesto por la opinión del otro y la búsqueda de un consenso o acuerdo favorable para el proyecto común. Esto implica, necesariamente, un interés genuino —y no solo por compromiso— por escuchar.

Pero mantener una comunicación eficaz y respetuosa requiere sí o sí de algunas condiciones que harán que los mensajes intercambiados no solo sean recibidos, comprendidos y reformulados, sino que en esta acción se contemple los sentimientos del emisor, con el fin de no herirlo ni menospreciarlo.

A continuación enumeraremos algunas de esas condiciones que no podemos dejar de considerar a la hora de comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo y, por qué no, con cualquier otra persona que se cruce en nuestros espacios personales:

  • No interrumpir al que habla

  • Sin ningún argumento, solo por capricho, no censurar al otro sin haberlo escuchado lo suficiente. Además, no debemos lanzar mensajes de desaprobación ni tampoco enfrentarnos al diálogo con prejuicios hacia el mensaje de nuestro interlocutor.

  • No ser los ‘profesores’ que dan lecciones poniendo como base una mayor experiencia. Muchas veces, inclusive, ya tenemos lista una respuesta sin haber escuchado el argumento del otro.

  • No usar la ironía. Esta normalmente se utiliza para ridiculizar.

  • No dar sermones. Recordemos que estamos debatiendo con otro profesional y puede ser que también tenga un punto válido. La soberbia no es una amiga buena para el diálogo.

  • No ofrecer una ayuda que no nos han solicitado. Tampoco ser el experto que ofrece soluciones a todos.

  • No hay que dirigir la conversación a nuestros intereses manipulando los mensajes o los sentimientos.

  • Debemos tener una disposición positiva hacia el diálogo, preparándonos para escuchar con atención en todo momento.

  • Debemos hacer notar al otro que estamos escuchándolo, para lo cual el manejo adecuado de nuestro lenguaje corporal es muy importante.

  • No hay que restarle importancia a lo que el otro nos dice. Puede ser que para nosotros lo que expresa o lo que siente no sea tan grave, pero si para la otra persona lo es, debemos darle el peso necesario. Para eso es importante ser empáticos y saber ponernos en su lugar.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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