Doble presencia laboral: el conflicto del mundo moderno

Cómo sobrellevar la responsabilidad laboral vs la familiar

Posteado por: Roly Jara Espinoza , 29/09/2016

Te encuentras en tu trabajo intentando concentrarte en uno de los tantos pendientes que tienes por realizar en tu día laboral, cuando logras mantenerte inmerso en lo que estás avanzando, aislado de todo ruido y distracción, empiezan a surgir diversas ideas por tu mente: si dejaste la puerta de casa bien cerrada o algún electrodoméstico enchufado, si los chicos estarán bien en el colegio, si la comida que hay en casa alcanzará hasta el fin de semana o será necesario ir a hacer compras luego del trabajo, etc. Y si se acerca fin de mes cómo no pensar en que se tiene que pagar las tarjetas de crédito, la cuota del departamento, los recibos de servicios, y sin pensarlo, aprovechas para realizar dichos pagos por internet desde tu trabajo o te das una escapadita al centro de pago más cercano.

Luego de esta avalancha de ideas y de una serie de llamadas a casa, miras el reloj y te das cuenta que ha pasado un tiempo prudente en el que hubieras podido avanzar tus actividades laborales, sin embargo tienes muchas otras preocupaciones en mente, que hacen que esto se torne más complicado. Al final del día has intentado cubrir las demandas laborales y también casi como película futurista, anhelaste teletransportarte y constatar que todo en tu hogar también marchaba bien.

Este fenómeno cotidiano es entendido como doble presencia laboral y surge de la necesidad de responder tanto a las demandas del trabajo como a las demandas doméstico–familiares de manera sincrónica. Y si bien afecta principalmente a las mujeres, los hombres no están exentos de este fenómeno que a mediano plazo genera efectos negativos en la salud.

Uno de los cambios sociales y laborales más significativos de los últimos años, es la incorporación de las mujeres al trabajo remunerado, y en la actualidad en su mayoría son las encargadas de responsabilizarse del trabajo doméstico y familiar. La doble presencia significa que durante el tiempo del trabajo asalariado, la persona debe coordinar o gestionar también las responsabilidades del hogar, y durante el tiempo privado debe organizar, de la mejor forma posible, sus responsabilidades profesionales.

Es común oír comentarios relacionados a la capacidad que poseen las mujeres para poder realizar múltiples tareas al mismo tiempo, y esto lo confirma un estudio realizado en el año 2010 por investigadores de la Universidad de Hertfordshire en Reino Unido, en donde se comprobó que designándoles cuatro tareas simultáneas a un grupo de mujeres y a un grupo de hombres, el primero pudo resolverlo sin problema alguno y la mayoría de los varones no pudo cumplir con el cometido de la actividad. Y aunque es una gran virtud de las mujeres su capacidad para estar alertas y atentas a múltiples estímulos, la sobre exigencia podría causar efectos nocivos en su salud. Esta es la razón, por la que muchas mujeres se ven afectadas por el problema de la conciliación entre el trabajo doméstico y asalariado siendo potenciales candidatas para desarrollar síntomas de fatiga y estrés repercutiendo no sólo en su salud personal, sino en todos y cada uno los ámbitos de su vida.

La incompatibilidad de los horarios de trabajo con las responsabilidades familiares es una constante fuente de estrés y de insatisfacción debido a que nunca será suficiente el tiempo diario o semanal destinado a estar con la familia y esto constituye un factor de riesgo que no es estrictamente profesional, pero que debe tenerse muy en cuenta a la hora de proteger la salud y el bienestar del colaborador.

Es por ello, que un primer paso sería optar por la realización de buenas prácticas de conciliación trabajo–familia, como por ejemplo la elaboración de un horario personal en donde se pueda destinar un momento del día para monitorear si las actividades domésticas se están llevando a cabo de manera óptima, una vez terminado este momento, la persona podrá volver a los quehaceres del trabajo, sintiéndose más cómoda y confiada.

En segundo lugar, es importante destinar actividades y responsabilidades a los miembros del hogar, por muy pequeñas o simples que estas sean, estas acciones contribuyen a que se promueva el trabajo en equipo, generando una sensación de compromiso y de sentido de cohesión, en donde cada uno es una pieza importante para que el hogar funcione de la mejor manera posible.

En tercer lugar, es importante contar con una red de soporte, ya sea una persona o las necesarias para saber que si en algún momento surge alguna contingencia o una situación inesperada en el hogar, hay alguien con quien puedes contar y hacer que esta situación sea mucho más llevadera y fácil de manejar. Finalmente, la intención es que la persona pueda sentir que cumple con cada una de las responsabilidades diarias, sin poner en peligro su salud y propiciando mayores espacios para pasar tiempo con aquellas personas que al final del día nos esperan en casa.

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Autor

Roly Jara EspinozaRoly Jara Espinoza

Roly Jara Espinoza

Coordinador corporativo de salud ocupacional en Scotiabank

Médico especialista en Medicina Ocupacional y Medio Ambiente, auditor médico con maestría en Salud Ocupacional y Medio Ambiente, maestría de Medicina Ocupacional, diplomado internacional en Gestión de Salud y Seguridad en empresas. Certificado como Conservacionista Auditivo por The Council for Accreditation in Occupational Hearing Conservation (CAOHC). Homologado en España, con experiencias académicas y laborales en Colombia, Brasil y Argentina. Miembro activo de la International Commission on Occupational Health (ICOH).

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