Empresas familiarmente responsables: ¿Qué son y por qué han aumentado?

Empleados felices, creativos y fieles son algunos de los beneficios

Posteado por: Giuliana Caccia , 11/01/2017

Si bien dos empresas distintas pueden fabricar productos similares y competir por un mismo público objetivo, ambas tienen -sin duda- muchos factores que las diferencian entre sí en niveles más profundos. Uno de esos es la cultura organizacional.

La cultura organizacional es el sistema de valores, normas y modelos particulares de actuar que surgen en las organizaciones y que son compartidos por sus miembros. Inclusive, se dice que la cultura es a la empresa lo que la personalidad es a un ser humano en particular. Es decir, es el carácter distintivo de la organización.

Dentro de la cultura organizacional hay un área que cada vez va tomando mayor relevancia debido a sus implicancias directas en el bienestar personal de cada colaborador y en su desempeño. Se trata del balance trabajo-familia. Así, ha surgido un nuevo estándar que se denomina “Empresa familiarmente responsable (EFR)”.

Que una empresa sea o no familiarmente responsable se manifiesta en el conjunto de supuestos, creencias y valores compartidos por los miembros de la organización en relación con el apoyo y la promoción de una real integración de la vida familiar y el desarrollo laboral de sus trabajadores.

Si bien hoy aún existen muchísimas empresas que no han descubierto los beneficios de integrar en su cultura el ser una organización familiarmente responsable, pensando que no repercute directamente en la productividad de la misma, esto no significa que ser una EFR no traiga sobre todo consecuencias positivas que van más allá de ofrecer un “sentimiento” de bienestar en los colaboradores. Muchos expertos han llegado a la conclusión de que las empresas que desarrollan una cultura que favorece la conciliación trabajo-familia son las que realmente logran construir una ventaja competitiva sostenible. Existen estudios que muestran que una cultura familiarmente responsable en la empresa se ve reflejada en la reducción del estrés y la disminución del conflicto trabajo-familia, lo que decanta en una mayor satisfacción con el trabajo, un mayor compromiso con la organización y un menor número de personas que quieren dejar la empresa.

Sin embargo, para ser una organización familiarmente responsable no solo es necesario disponer de políticas de conciliación. Si bien son importantes, éstas deben ir acompañadas del soporte a los empleados por parte de los jefes o líderes que tienen responsabilidad directa sobre ellos, sin importar el nivel jerárquico ni el cargo que desempeñen. Un verdadero líder brinda soporte cuando es comprensivo con la búsqueda del balance entre el trabajo y la familia por parte de los empleados, apoyándolos para acomodar las tareas laborales a sus responsabilidades familiares. Eso es posible porque cada jefe inmediato tiene en sus manos la carga de trabajo y la organización del mismo para cada colaborador, por lo que se da una relación directa entre su estilo de gestión y la capacidad de los empleados para alcanzar la conciliación trabajo-familia. En un mercado laboral con altos niveles de desempleo y competitividad, los colaboradores se sienten constantemente amenazados y si un líder no promueve el equilibrio, el miedo a perder el trabajo y, por tanto, el sustento familiar, llevará al colaborador a extender sus jornadas y ámbitos laborales en detrimento de los espacios personales.

Finalmente, lograr el balance trabajo-familia no significa trabajar menos horas o hacer las cosas mal. Lo que implica es trabajar con mayor orden en los procesos y en las agendas. De parte de la empresa, se requiere sobre todo mucha flexibilidad y compromiso sostenible.

No se puede olvidar que la familia de los trabajadores es un público interesado en la gestión de la organización y en sus resultados, porque es a la familia a la que le llegan los resultados positivos del crecimiento de la empresa (y también los negativos como, por ejemplo, el estrés de los padres).

Una cultura flexible y familiarmente responsable no se crea de un día para el otro sino de modo progresivo. Tampoco existe una solución “única”. Pero lo más importante es que sí existe solución.

¿Cuáles son algunos de los beneficios que obtiene una empresa familiarmente responsable?

  1. La flexibilidad en una empresa favorece la creatividad, la productividad y refuerza la calidad de servicio al cliente.

  2. La empresa que promueve honestamente la conciliación trabajo-familia reporta un margen operativo hasta tres veces superior al de aquellas que cuentan con niveles de compromiso bajos.

  3. Otros efectos positivos son la reducción de la rotación de los empleados y la reducción de las tasas de absentismo.

  4. Índices menores de estrés y mayor lealtad.

  5. Vinculación afectiva del trabajador con la empresa.

Para terminar, debemos entender que la vida en la familia es la primera escuela de competencias profesionales. Ahí se aprenden las competencias más valoradas por los directivos de hoy: liderazgo, integridad, iniciativa, trabajo en equipo, creatividad, comunicación, visión de negocio, mejora personal, toma de decisiones, entre otras tantas. Por lo tanto, apoyar la familia y promoverla debe ser un objetivo vital de cualquier organización que quiera no solo ser socialmente responsable, sino también más productiva.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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