Grandes enseñanzas tras el Mundial

Reflexionamos sobre el trabajo en equipo, la estrategia y disciplina para llegar al éxito

Posteado por: Giuliana Caccia , 13/07/2018

Como todo Mundial de fútbol, el de Rusia 2018 estuvo lleno de sorpresas y decepciones. Una de las cosas que más llamaron la atención fue que hubo algunas selecciones que, sin contar con superestrellas del deporte entre sus filas, lograron excelentes resultados. Contrariamente, algunos otros equipos llenos de figuras reconocidas a nivel mundial no pasaron ni siquiera a octavos de final.

¿Qué reflexión nos suscita estos datos objetivos? Que, definitivamente, alcanzar las metas y lograr buenos resultados, cuando se trata de un trabajo en equipo, depende de todos y cada uno de los que colaboran en el proyecto o empresa. No se trata únicamente de tener una “estrella” entre nosotros. Se trata, más bien, de cómo se organiza la interrelación entre todos para alcanzar esas metas trazadas, y cómo hacemos para potenciar las fortalezas de cada uno para así sacar lo mejor de manera individual y colectiva. Para eso es muy importante, en primer lugar, el rol que cumple el líder para definir, ante todo, una estrategia y una táctica.

La estrategia y la táctica

Para conseguir ciertos objetivos relevantes en cualquier proyecto, lo primero que debemos hacer es delimitar de manera clara y concreta cuáles son, precisamente, esos objetivos que queremos alcanzar. El paso siguiente que debemos dar es definir la estrategia que utilizaremos para alcanzar dichas metas trazadas. Entre los diversos factores que se deben analizar para trazar la estrategia están identificar las fortalezas y debilidades de la empresa y los colaboradores, conocer bien a la competencia, entre otros. Por eso, la estrategia es un plan a largo plazo, ya que se configura como el camino que tomaremos para alcanzar nuestros propósitos. La táctica, por su lado, son esas acciones necesarias que se deben llevar a cabo para ejecutar la estrategia. Por eso, las tácticas son de corto plazo.

La definición, tanto de la estrategia como de la táctica son, en un primer nivel, responsabilidad del líder que dirige el proyecto y al grupo. Por eso es tan importante que la persona que encabeza el equipo de trabajo tenga mentalidad estratégica y, sobre todo, que conozca a cada uno de los miembros del equipo, para así poder delinear la táctica coordinada entre ellos, sacando lo mejor de cada uno y, de esa manera, lo mejor del grupo.

Si analizamos a los equipos que tuvieron muy buen performance en el mundial sin contar con jugadores “estrella”, nos daremos cuenta de que tuvieron una estrategia y tácticas muy bien definidas, y un líder que supo proyectarlas e incluir todos los demás factores de manera eficiente. Pero hay una variable que es esencial para que todo eso que planificó el DT de cada equipo se pueda plasmar en la realidad: la disciplina táctica.

La disciplina táctica

¿Qué queremos decir con disciplina táctica? Muy simple: que todos los integrantes de un equipo cumplan con aquello delineado en la definición de la táctica y no se pongan “creativos” en la mitad del partido. Es decir, que “obedezcan” lo establecido por el líder, porque este ha planificado la manera de jugar tomando en cuenta una serie de variables y análisis que no fueron producto de la improvisación. Por eso, cuando un jugador no “cumple” con los lineamientos tácticos, no solo malogra su propia performance, sino que afecta al resto del equipo que tiene todo ordenado e integrado para desenvolverse según lo establecido. Y, de esa forma, pone en peligro la ejecución exitosa de la estrategia.

Por eso, no se debe poner todas las expectativas en una sola persona, sino más bien en la capacidad del líder para delinear estrategias y tácticas, y en cada una de las personas que conforman un equipo de trabajo para que desde sus individualidades miren la fortaleza del conjunto. Para eso, el líder debe saber con quién cuenta y lograr que cada uno dé lo mejor de sí, y estas virtudes se integren y repotencien con las virtudes del otro.

De eso se trata: de entender que para alcanzar el éxito en una empresa común, el todo es más que la suma de las partes.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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