La ciudad desde una bicicleta

Descubre los beneficios de andar sobre ruedas

Posteado por: Karina Lerner Heilbraun , 19/02/2018

En la entrada al blog de enero, inicié el Reto S13, donde proponía cada mes intentar un reto sostenible distinto, relativamente fácil de cumplir y que nos permitiera mejorar nuestra calidad de vida, ahorrar dinero y por supuesto ser mucho más responsables con nuestro entorno, y con la premisa urgente de que no tenemos más que este planeta maravilloso y con recursos finitos que debemos cuidar para asegurar que, tanto nosotros como las futuras generaciones, preserven la vida tal y como la conocemos.

Nunca pensé (les soy sincera) que proponerme además de cumplir el de enero (ahorrar energía), saltarme unos meses más y tomar luego de 15 años mi bicicleta, fuera tan increíblemente satisfactorio.

No puedo generalizar, ya que circulo básicamente entre mi oficina y mi casa (San Isidro, Magdalena y Miraflores), pero aunque con muy pocas ciclovías y una tonelada de ciudadanía en debe, he encontrado un medio de transporte que me hace parafrasear el dicho de la gente y los perros: “mientras más conozco mi bici, menos quiero mi carro”.

Compré mi adorada bicicleta en un grupo de Facebook que se llama “Ya no lo uso, lo vendo”. De esta manera adquirí un muy buen producto por mucho menos dinero y contribuí a reutilizar. Hace un mes que me olvidé del insoportable tráfico limeño, dar mil vueltas para encontrar un estacionamiento, el precio de la gasolina, la contaminación que causo, el estrés y los taxis. En cambio, me reencontré con el viento que me acaricia el rostro, el olor a pasto recién cortado, con la gente de mi barrio, mi buen ánimo y una mejor salud.

Si bien me he topado con conductores amables que me ceden el paso, algunas rampas disponibles y ciertos caminos seguros, aún hay mucho por hacer para convertir nuestra ciudad en una amigable con los ciclistas. Salvo la ciclovía de Salaverry, en mi ruta no tengo otra alternativa segura para ir, por lo que debo compartir las veredas con peatones ensimismados en sus celulares, las pistas con choferes temerarios y semáforos que no están pensados en nosotros.

Según la encuesta de Lima Cómo Vamos del 2016, solo un 0.9% de personas se transporta a sus trabajos o centros de estudio en bicicleta, y la insatisfacción con las ciclovías es de 53.4 % en Lima, y de 55 % en el Callao 1. Sé que esta forma de movilización es un gran pendiente desde la política de estado, pero aun así, en el balance, vale 100% la pena. Enséñenles a sus hijos a conducir bicicleta desde pequeños, dejen los autos en los garajes, desempolven sus bicis, pónganse sus cascos y prueben un día un viaje corto, no se van a arrepentir.

Les dejo algunos datos importantes para animarlos, si todavía este pequeño testimonio de una exsedentaria no lo ha hecho:

  • Adquirir una bicicleta es mucho más económico en el mediano plazo que comprar un auto o tomar taxis. Además, mantenerlas es barato. La huella ambiental de construir una bicicleta es mucho menor al de manufacturar un auto.
  • Las bicicletas casi no contaminan.
  • La mayoría de los que utilizan bicicleta al menos 45 minutos al día reportan haber bajado en promedio 7 kilos al año sin cambiar sus hábitos alimenticios. Además, es un excelente ejercicio para tu corazón, y si estás con sobrepeso no impacta tanto en las rodillas como otros deportes cardiovasculares.
  • El estacionamiento se ha vuelto un dolor de cabeza en la ciudad. Aparcar una bicicleta es muy fácil, sólo hay que asegurarnos de tener un buen candado y utilizarlo bien. Además, 20 bicicletas pueden estacionarse en el lugar que ocupa un solo auto.
  • No usan combustible.
  • El tráfico es terrible y con la bicicleta podemos llegar mucho más rápido.
  • Es un buen ejemplo para tus hijos, familia y compañeros de trabajo.
  • Te hace sentir bien y feliz.

Aviso parroquial: utiliza siempre un buen casco, en el verano aplícate bloqueador antes de salir, utiliza rutas seguras, ve por veredas amplias e hidrátate bien antes, durante y después. Si no montas hace años, no te preocupes, una vez que uno aprende a montar bicicleta es algo que nunca se olvida. Comparte tus fotos montando bicicleta y postéalas en los comentarios.

1 Para más información sobre estadísticas del transporte público y la utilización del espacio pueden visitar www.limacomovamos.org

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Autor

Karina Lerner HeilbraunKarina Lerner Heilbraun

Karina Lerner Heilbraun

Consultora en RSE

Es docente de Desarrollo y Responsabilidad Social en la Pontificia Universidad Católica del Perú y consultora en Lerner & Lerner. Ha laborado en Profuturo AFP como jefa del área de Responsabilidad Social Empresarial. Cuenta con un máster en gobernabilidad y gestión pública.

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