La seguridad social modernizada: breve historia

Hemos pasado del “el Estado se encarga” a “yo me encargo de mí mismo”

Posteado por: Micaela Pesantes , 28/04/2015

"El ansia de seguridad ha sido el motor del progreso de la humanidad". Mallet. Desde tiempos remotos los temas relacionados a la indigencia, a la enfermedad y a otros riesgos y contingencias sociales fueron grandes preocupaciones de las sociedades organizadas. Esta clase de situaciones adversas son parte de la vida y, sin importar la perspectiva o tipo de gobierno que se tuviera, el Estado siempre ha estado enfocado en buscar soluciones a estos problemas.

Así en los antiguos imperios de Egipto, Grecia, Babilonia y Roma, por mencionar algunos, se formaban distintas asociaciones de ayuda mutua para proteger a los que por diversas razones se quedaban sin poder mantenerse o cuidarse a sí mismos. Esto también se dio en América, tanto con los Aztecas como en el Imperio Incaico, donde se tenía como norma de vida en común los criterios de reciprocidad y redistribución. Para los que vivimos en el Perú muchas veces la geografía del país ocasiona pérdidas no previsibles tales como los terremotos, los cambios súbitos del clima – el famoso Fenómeno El Niño del que existen muchos registros– o los huaicos y aluviones. Lo más interesante es que ya desde la época incaica se dieron los primeros indicios de previsión, o ahorro para la vejez.

Avanzando rápidamente en la historia, ya en el siglo VII en Escandinavia, Gran Bretaña y los pueblos germanos, se formaron las “Guildas” de ayuda mutua con un principio solidario, que fueron antecesores de los primeros sistemas de seguridad social. Es interesante notar que las primeras cajas de ahorros que surgieron fueron perseguidas por la Iglesia Católica, ya que los primeros bancos eran considerados como instituciones “del demonio” al tratar directamente con el dinero. De hecho el mutualismo recién salió de la clandestinidad a finales del siglo XIX.

A partir de ese momento los avances se precipitaron. Fue durante el siglo XIX que las instituciones de asistencia pública, es decir los hospitales, fueron señalados como obligación del Estado. En 1883 se aprueba el Proyecto de Ley de Bismark, en Alemania, relacionado al seguro obligatorio contra accidentes y enfermedades, y en 1889 la Ley del Seguro de Vejez e Invalidez. Mientras tanto, en el Perú, desde la presidencia de Ramón Castilla (1845 – 1851) se aprobó la Ley de Goces, en 1918 se aprueba la Ley 28518 de Trabajo de los Niños y las Mujeres, y finalmente en 1936, con Oscar R. Benavides como presidente, se pasa la Ley 8314 – Ley de Seguro Social Obligatorio, que legisla sobre los siguientes “riesgos”:

  • Riesgo de Enfermedad
  • Riesgo de maternidad
  • Riesgo de Invalidez
  • Riesgo de Vejez
  • Riesgo de Muerte

En el Perú se siguió legislando al respecto, ya que sucesos como la vejez y la necesidad de contar con recursos en ese momento son inevitables. Durante el período de Manuel Odría, en 1948 a través del Decreto Ley 10902, se creó el Seguro Social Obligatorio. Probablemente la lógica detrás de esta medida fue que muchas eventualidades que se consideraban “riesgo” eran inevitables, y que había que ser previsores y separar dinero para ello con tiempo. Así, cuando llegue la vejez, el Estado estaría preparado para atenderla.

El último giro que dio la historia de la seguridad social se dio a finales del siglo XX cuando ante la imposibilidad de sostener la carga fiscal, el Estado comenzó su tránsito de proveedor del servicio a regulador de la parte de la Seguridad Social vinculada con las pensiones de vejez. Así en 1992 se creó en el Perú el Sistema Privado de Pensiones, según el cual gran parte de la responsabilidad de construir un fondo para acceder a una pensión para la vejez –o para una eventual invalidez que no permita trabajar– recae sobre el propio ciudadano que lo construye con los aportes de toda una vida. En este sentido, la evolución se da desde “el Estado se encarga” a “yo me encargo de mí mismo”.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete a Piensa Pro Futuro Newsletter y entérate siempre de las nuevas publicaciones.

Autor

Micaela PesantesMicaela Pesantes

Micaela Pesantes

Jefe de Responsabilidad Social Empresarial

Es máster en Estudios Profesionales por la New York University (NYU) y Bachiller en Ciencias Sociales con mención en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con amplia experiencia en gestión de proyectos y trabajos en políticas públicas, orientados hacia la mitigación y mejora de la calidad de vida de poblaciones vulnerables.

Comentarios