Los abuelos como transmisores de la tradición familiar

Ellos comparten las costumbres familiares que unen y fortalecen los hogares

Posteado por: Giuliana Caccia , 23/03/2016

En un post anterior señalamos algunos beneficios de la relación entre abuelos y nietos tanto en el plano emocional como en el afectivo, el conductual y el simbólico. En el plano simbólico existe un aspecto muy importante que en estos días, debido a múltiples factores, se va dejando de lado: la transmisión de la cultura y de las tradiciones familiares.

La famosa receta de la abuela

Más de uno ha crecido atesorando recuerdos familiares que lo hacen retroceder a algún momento feliz de la infancia. Puede ser una fotografía, un adorno, un olor o la famosa receta de algún suculento plato que nuestra abuela hacía mejor que nadie. Puede ser la manera de celebrar la Navidad o el Día de la Madre, o ciertas rutinas familiares como almorzar en familia el día domingo. Todo esto es lo que se conoce como tradiciones familiares: ese grupo de valores y costumbres que tiene cada familia, que se transmite de generación en generación. Es algo muy valioso.

Sin embargo la velocidad con la que se vive en la actualidad, las distancias, el tráfico en las grandes ciudades, la escasez de tiempo, la sobrecarga de actividades en los más jóvenes, la invasión de la tecnología que ha reemplazado el encuentro personal, entre otras tantas causas, hacen que la tradición no se transmita y que no se valore como antaño. Hoy se cree que la receta de la abuela no es tan importante porque se pueden encontrar miles "iguales" en Internet.

Pero aceptar esta inercia puede llevar a un error irreversible. Las tradiciones familiares no sólo son recuerdos: también son parte de la identidad familiar. Por ello favorecen el bienestar emocional de los niños. Les brindan un ambiente de seguridad y un sentido de continuidad e identidad. De hecho las familias que poseen tradiciones establecidas suelen tener lazos más fuertes entre sus miembros.

Los abuelos y la historia familiar

Hablamos de transmisión de cultura intergeneracional. ¿Quiénes sino los abuelos están más cerca del pasado de la familia para poder cuidar y contar lo que hacían nuestros antepasados? Este rol no es algo de siglos recientes. Históricamente, este papel del abuelo ha sido característico en diversas tradiciones religiosas y culturales. Por ejemplo, en la judío-cristiana, Abraham, preocupado por la posteridad de su linaje y de sus creencias religiosas, mandó a su hijo Isaac a que se casará con una mujer de la familia. Jacob, hijo de Isaac y nieto de Abraham, se convirtió en el líder fundador de las doce tribus de Israel con su descendencia, en las cuales pervivieron y se preservaron las tradiciones y valores de sus antepasados.

Como se puede ver con este ejemplo, la potencia de la transmisión de las tradiciones familiares para la unión y la fortaleza de una familia -y su repercusión social- es muy grande.

Cuando un abuelo se preocupa por este aspecto educativo de sus nietos, aprende a ser uno más de la familia ya que le da continuidad y estabilidad al linaje. El abuelo se convierte en un punto firme de apoyo que da seguridad y autoridad a la familia. Esto se logra a través de la transmisión no sólo de valores, sino también del folclore y hasta de la cultura popular (las canciones o los juegos). Así el abuelo se convierte en un puente entre las generaciones y en un punto de referencia común.

El rol del abuelo como transmisor de tradiciones es imprescindible, sobre todo en una sociedad como la actual en la que se corre permanentemente el riesgo de que lo tradicional sea reemplazado por lo que está de moda. Las fronteras han ido desapareciendo de tal manera que a un adolescente peruano le puede influir más lo que pasa en Estados Unidos que lo que sucede en su propio país. Además muchas estructuras sociales -la economía, la educación, el trabajo, la política, la diversión- contribuyen a la pérdida de la individualidad y de las particularidades familiares, y promueven que los comportamientos se vuelvan homogéneos. Por ello el papel del abuelo es urgente para preservar la identidad familiar.

El abuelo debe recobrar la importancia que tenía tradicionalmente en el grupo familiar. Tiene una responsabilidad muy grande en la educación de sus nietos, convirtiéndose en una figura de referencia a quien consultar sobre el presente y sobre el pasado. No sólo es una fuente de información, sino también un miembro de la familia, que por su experiencia de vida, puede ofrecer los recursos necesarios para forjar una identidad firme, sustentada en lo que durante siglos ha sido el ámbito más importante de formación humana: la familia y sus valores.

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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