¿Por qué la jubilación se establece desde los 65 años?

Resolvemos tus dudas sobre la historia de esta norma

Posteado por: José García Puntriano , 26/06/2017

Origen de la palabra jubilación

En tiempos bíblicos, en el pueblo Hebreo, había una celebración muy especial cuyo inicio era anunciado por los líderes religiosos soplando con fuerza un instrumento musical elaborado a partir del cuerno de un carnero, dicho instrumento era conocido como «yobel».

La celebración era tan especial que se realizaba únicamente cada cincuenta años y era conocida como la «fiesta de yobel» en alusión al cuerno de carnero que se utilizaba para anunciar su inicio. Otra característica que hacía muy especial esta celebración es que una vez concluidas las fiestas se iniciaba un año completo de descanso, año en el que no se trabajaba y se dedicaba el tiempo a regresar al hogar y pasarlo con la familia.

Algunos siglos después traductores romanos que trasladaban textos del hebreo al latín antiguo acuñaron el término «iobeleus» para referirse al hebreo «yobel», el cual luego migró al término «iobilatio» o «jubilatio» en el latín clásico.

Si bien «jubilatio» se refería a una fiesta religiosa hebrea pronto se empezó a utilizar también para referirse a la jubilación tal como la conocemos hoy. Las similitudes así lo propiciaron ya que, al igual que en el caso de la fiesta religiosa, la jubilación es un periodo al que se ingresa luego de cincuenta años de trabajo aproximadamente, adicionalmente es un periodo en el que no se trabaja y, continuando con las similitudes, es un periodo en el que se dispone de más tiempo para dedicarlo a la familia.

Jubilación no fue la única palabra que nos regaló la «celebración de yobel», pues «júbilo», que significa alegría, y «jubileo», festividad cristiana, son otras dos palabras derivadas del término «yobel».

Los 65 años

El primer sistema nacional de pensiones organizado en tiempos modernos fue el impulsado por el canciller prusiano Otto Von Bismarck, el cual fue diseñado y aprobado para su funcionamiento en Alemania durante la década de 1880.

En aquella época, en Alemania la edad promedio de los trabajadores era 40 años y la expectativa de vida para un alemán de 40 años era de 70 años. Es decir, se esperaba que una persona que hubiese llegado a sobrevivir hasta los 40 años viva en promedio unos 30 años más.

La edad de jubilación de este sistema nacional de pensiones, el primero en el mundo moderno, fue establecida en 70 años. Fueron casi una década de debates en el parlamento alemán y una serie de informes técnicos y cálculos matemáticos y actuariales los que llevaron a la conclusión de que 70 años era una edad adecuada para que los asegurados puedan dejar el mercado laboral y se garantice además la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones.

Posteriormente, en 1898, Nueva Zelanda se convierte en otra de las primeras naciones en establecer un sistema público de pensiones y en la primera en fijar la edad de jubilación en 65 años. Para poder lograr esta rebaja en la edad de retiro tuvo que imponer una larga lista de requisitos excluyentes para pensionarse, de tal forma que la población de pensionistas no se eleve demasiado y pueda mantenerse la estabilidad financiera del sistema de pensiones.

Durante las siguientes décadas se establecieron sistemas de pensiones en varias importantes naciones, cada una eligiendo una edad de jubilación de entre 65 y 70 años, como el Reino Unido en 1908 que establece como edad de jubilación los 70 años y Francia en 1910 que luego de intensos debates, en el que algunos parlamentarios propusieron 60 años, establece 65 años como edad de jubilación.

En 1916, en plena primera guerra mundial, Alemania, que necesitaba del apoyo popular de la clase obrera, rebajó desde 70 hasta 65 años la edad de jubilación y en 1930 Estados Unidos establece su sistema público de pensiones fijando la edad de retiro en 65 años. Durante el resto del siglo XX la tendencia mundial en las sociedades de bienestar se orienta a la rebaja en la edad de jubilación. Países como Francia, Rusia y Japón adoptan la edad de 60 años como edad oficial de jubilación, otros países como Italia y Grecia van más allá rebajándola hasta 55 años para hombres y 50 para mujeres.

Sin embargo para fines del siglo XX las menores tasas de natalidad en conjunto con el incremento de las expectativas de vida ponen presión sobre las finanzas de los sistemas de pensiones, los cuales para evitar la quiebra se ven forzados a subir nuevamente las edades de jubilación.

Hoy en día muchos países, sobre todo en Europa, están dejando atrás los 60 o 65 años como edades de jubilación e incrementándolas a 67 o 69 años. Hace poco el Banco Central Alemán, el país donde se originó el modelo de los sistemas de pensiones modernos, propuso regresar a los 70 años como edad de jubilación.

Para el futuro, conforme continúen incrementándose las expectativas de vida, se espera que continúe la tendencia al alza en las edades de jubilación, en algunos países inclusive se está planteando una edad de jubilación que no sea fija sino que se incremente indefinidamente conforme vaya subiendo la edad promedio de fallecimiento, por lo pronto Dinamarca, el país con el mejor sistema de pensiones del mundo según la consultora internacional Mercer, ya adoptó una medida de este tipo, en 2022 alcanzará la edad de jubilación de 67 años y a partir de ese momento y en adelante la aumentará en un año cada cinco años.

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Autor

José García PuntrianoJosé García Puntriano

José García Puntriano

Especialista en Mercados de Capitales y AFP

Experto en inversiones y sistemas de pensiones, tema por el que ha sido diplomado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Es autor del libro "Más y Mejores Pensiones", en el que propone una reforma integral del sistema previsional peruano. José tiene una amplia trayectoria profesional en finanzas, gestión de portafolios y mercados de capitales. Es docente universitario, conferencista y escritor de artículos en revistas financieras. Cuenta con maestrías en dirección de empresas por la Universidad de Madrid y por la UPC, es economista por la Universidad de Lima y ha realizado estudios de especialización y seminarios en prestigiosas instituciones financieras en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia y Holanda.

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