Que el consumo no sea nuestra meta

Aprendamos a vivir con austeridad y respeto a la naturaleza

Posteado por: Karina Lerner Heilbraun , 19/05/2016

En los últimos años los seres humanos hemos consumido más recursos de los que nos corresponden. La manera en la que producimos es insostenible, cierto. Pero qué hay de nosotros, los consumidores. Sin duda, como lo expone Jason Clay, vicepresidente de la WWF, la sostenibilidad debería ser un asunto de precompetitividad. Es decir, no un atributo de la marca como diferencial, sino garantizar como sociedad que todos los productos que consumamos sean sostenibles. Sin embargo, mientras logramos eso, propongo que nos planteemos algunas preguntas simples que nos permitan reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos sobre los impactos que nuestras acciones ocasionan, estar convencidos que simples cambios hacen una gran diferencia y que poseer muchas cosas no definen nuestra valía como seres humanos:

  1. Reducir, reusar y reciclar está muy bien. Pero, en primer lugar cuestionémonos si realmente necesitamos tantas cosas. Poseer diez carteras, 20 pares de zapatos, 15 corbatas, 35 aretes y 5 pelotas, ¿es necesario?
  2. Acostumbrarnos a pedir sólo lo que vamos a utilizar es hoy más que nunca un imperativo de responsabilidad. Por ejemplo, cuando ordenemos comida por teléfono solicitemos que nos envíen la menor cantidad de cajas, bolsas y servilletas posibles.
  3. La luz del sol es maravillosa, mucho más que aquella que las bombillas nos dan. Por eso, trata, por ejemplo, de organizar tu lugar de trabajo en casa de tal manera que te permita aprovechar lo mejor posible la luz solar.
  4. Menos del 20% de las botellas de plástico se reciclan. Ojo, en serio, antes de comprar agua embotellada piénsenlo varias veces. Lleven un termo de casa.
  5. Utiliza bicicleta, patines o tus pies para transportarte. Pero, si debes tomar el auto, pon en práctica esta costumbre: si vas a estar más de 10 segundos con el carro parado, es mejor que apagues el motor. Desperdiciamos más dinero y contaminamos más el aire dejando el motor encendido que reiniciándolo.
  6. Limpiar la casa no es sencillo y a veces el papel toalla es práctico, pero no sólo generamos demasiado desperdicio al usarlo sino que es realmente costoso. Los viejos hábitos son difíciles de cambiar. Pero, intentemos comprar paños lavables que nos permitan el mismo objetivo de manera mucho más responsable.
  7. ¿La moda es tan importante? Si los tacos son delgados un año y gruesos el siguiente, si el jean es pitillo y luego acampanado, si los sacos tienen flecos y después parches. Propongo que nos revelemos un poco y empecemos a utilizar lo que nos guste y, sobre todo, aunque sea un poco más costoso, tenga una vida útil larga. Apoyemos a los artesanos y las prendas hechas a mano.
  8. Si bien es cierto las etiquetas de los productos nos dan poca información, acostumbrémonos a leerlas antes de comprar un producto. Una compra informada no sólo garantiza que estemos eligiendo bien sino también de manera responsable.
  9. ¿Cuántos juguetes necesitan nuestros hijos? Como orgullosa madre de un niño y una niña sé que necesitan muy pocos para divertirse y que, inclusive, con lo que usualmente se divierten es con lo más simple. Si sabemos eso, ¿por qué no pasamos a la acción y dejamos de comprarles tantas cosas?

¿Realmente tener más cosas materiales nos hace más felices? Creo que no, me atrevo a decir que todo lo contrario. Empecemos a cuestionar lo que la publicidad nos vende, porque no valemos por lo que poseemos y comprar no tiene que ser nuestro pasatiempo favorito. Más bien, propongo que busquemos tiempo para disfrutar en familia, conversar con amigos, aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento musical, hacer deporte, estar en contacto con la naturaleza, meditar y ayudar al prójimo. No sólo estaremos menos obsesionados con impresionar a otros, trabajar mil horas para tener mucho dinero para llenarnos de cosas, sino seremos más responsables con el ambiente y nuestra sociedad y seguramente mucho más libres y felices.

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Autor

Karina Lerner HeilbraunKarina Lerner Heilbraun

Karina Lerner Heilbraun

Consultora en RSE

Es docente de Desarrollo y Responsabilidad Social en la Pontificia Universidad Católica del Perú y consultora en Lerner & Lerner. Ha laborado en Profuturo AFP como jefa del área de Responsabilidad Social Empresarial. Cuenta con un máster en gobernabilidad y gestión pública.

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