Reflexiones sobre las responsabilidades (sociales) de una empresa

La Responsabilidad Social es más que un conjunto de actividades filantrópicas

Posteado por: Micaela Pesantes , 30/06/2016

Siempre es importante reflexionar sobre lo que se entiende por la Responsabilidad Social, especialmente en la actualidad. A pesar de que es un concepto que tiene suficientes décadas de vigencia – algunos consideran que comenzó en los años treinta, mientras que otros estipulan que sus labores se encuentran en la década de los sesenta – muchos lo siguen asociando a temas “sociales” por experiencia, y de manera mucho más específica a donaciones, voluntariados y demás actividades filantrópicas, es decir, de amor al género humano.

Al relacionar el concepto con temas sociales únicamente – quizás por el énfasis que se percibe en su nombre – nos olvidamos que la responsabilidad es generalmente medida en tres ámbitos: el social, el ambiental y el económico.

Si nos enfocamos únicamente en el aspecto social, es decir, en aquellos hechos que afectan a la sociedad en su conjunto, la primera intuición de la mayoría de las personas con las que interactuo, es concluir que la misión de la Responsabilidad Social de una empresa es, justamente, contribuir con las causas sociales relacionadas a la pobreza.

De lo que se trata es de matizar un poco esa idea, reflexionando sobre cuáles son los principales “problemas sociales” a los que nos enfrentamos todos los días. Salen en distinto orden, pero casi siempre resultan los mismos; de hecho, son los principales caballitos de batalla de cada una de las elecciones – sean municipales, regionales, o nacionales – de estos días: seguridad, infraestructura, educación, salud.

Ahora bien, de lo que se trata es que la empresa, tal como lo define la Real Academia Española (RAE) es una “unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos”; es decir, una actividad con fines de lucro, para generar ganancia. Y solo se genera ganancia, si es que la empresa tiene claro lo que es, y lo que quiere que sea su producto o servicio, y que el mismo le genere valor adicional al cliente que lo consume, quien es el que está dispuesto a pagar lo que se le pide por el mismo.

Para lograr producir valor, la empresa debe ser buena en lo que hace todos los días. Así, se desprende que una empresa financiera, es buena generando productos y servicios financieros. Sabe lo que son, de qué se trata, y cómo estos le son de utilidad a sus clientes.

Juntemos entonces las dos ideas principales acá discutidas: por un lado, la conciencia que tenemos de las necesidades sociales de un país; por otro, aceptamos que la empresa genera valor, al hacer bien lo que hace. Así, tenemos que la Responsabilidad Social de una empresa debe estar asociada a su “core business”, es decir, el negocio principal, y, en la medida de lo posible, esto debe estar orientado a paliar alguno de los problemas principales del país.

Así por ejemplo, en el caso de Profuturo combinamos uno de los principales problemas de nuestro país: la educación, con el negocio principal de nuestra empresa: administración de fondos, y apostamos por el concepto de Educación Previsional. Con material producido por los expertos en finanzas (empresas del sector financiero) en trabajo conjunto con los expertos en educación (Ministerio de Educación), cumpliendo así la responsabilidad de la empresa de enseñar y explicar, con toda claridad, lo que hace y contribuyendo al desarrollo del país.

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Micaela PesantesMicaela Pesantes

Micaela Pesantes

Jefe de Responsabilidad Social Empresarial

Es máster en Estudios Profesionales por la New York University (NYU) y Bachiller en Ciencias Sociales con mención en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cuenta con amplia experiencia en gestión de proyectos y trabajos en políticas públicas, orientados hacia la mitigación y mejora de la calidad de vida de poblaciones vulnerables.

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