¿Sientes ansiedad por comer cuando estudias o trabajas?

Conoce algunos tips para evitar comer fuera de tus horas

Posteado por: Sara Abu-Sabbah Mitre , 18/09/2017

Las personas que dicen comer por ansiedad suelen decir que comen poco, que picotean y que al poco tiempo de haber comido surge la necesidad de comer algo dulce o salado. Otra circunstancia similar, pero que no se reconoce como el hecho de comer por ansiedad es cuando la persona cuestiona el por qué gana peso si come poco. Cuando les hago un par de preguntas sobre lo que comen o las horas en que comen, solo consideran las comidas principales (muchos de ellos solo almuerzan y cenan) pero no consideran todas las veces que picotean algo. Es decir, la galleta, fruta, chocolate, bebida, etc. que pueden consumir a lo largo del día, eso casi ni lo cuentan.

Sin importar el tamaño, tipo de alimento o bebida que la persona consuma, se cuenta como un tiempo de comida más.

El cómo superar el por qué se come por ansiedad, cuando se estudia o trabaja, pasa por reconocer la causa. Estas pueden ser básicamente tres pero que se manifiestan en una misma conducta: comer a cada rato. Las causas pueden ser no desayunar ni comer balanceado, estar afectado por preocupaciones o angustias, que inconscientemente se tratan de calmar comiendo, y finalmente por frío.

En cualquiera de las situaciones, “el comer por ansiedad” mejora al establecer un horario de comida. Un típico caso es el de la persona que tiene clase a las 7am o por tráfico sale casi de madrugada de casa y no alcanza a desayunar o no tiene apetito en ese momento. Al poco tiempo el cuerpo reclama y uno opta por comprar algo al paso. Ese alimento puede calmar el hambre, puede ser incluso suficiente en energía pero al no ser equilibrado en nutrientes o al contener harina o azúcar refinada el cuerpo reconoce que algo le falta (vitaminas, minerales o un almidón cuyo efecto sea de larga duración) y pide más. Nuevamente sin alternativas nutritivas, esto se convierte en un círculo vicioso que afecta la composición corporal (más grasa y menos músculo corporal) y la salud (ej. hígado graso).

Cuando esto es habitual, la persona con el tiempo puede presentar deficiencias nutricionales con síntomas como la fatiga y poco a poco afectará su rendimiento académico o laboral e incluso el carácter. La persona puede mantener su peso, ganarlo o incluso perderlo pero a costa de su salud.

Si son las preocupaciones o aspectos emocionales los que motivan el comer para calmarse, además de ordenar el horario y elegir buenos alimentos, se debe adquirir herramientas que ayuden a afrontar dichos aspectos emocionales (los psicólogos son los expertos en ello). Si es el frío lo que impulsa el comer a deshora, es preferible evitar permanecer sentado, abrigarse mejor y en lugar de ingerir un alimento que no se necesita, hidratarse con líquidos calientes bajos en calorías (infusiones, emolientes, café, etc.)

Para ordenarse se debe saber lo siguiente: primero, hay personas que requieren alimentarse 3 veces al día mientras otras requerirán 6. Eso depende de muchos factores, pero uno muy importante y que tiene que ver con el tema de esta nota, es cuánto tiempo pasa entre cada comida y qué señales te manda el cuerpo relacionadas al apetito (no el antojo, ni la ansiedad).

Si calzas en lo que describo, ordenar tus ingestas y elegir alimentos nutritivos pueden solucionar el problema. A continuación unos tips para armar el horario:

  1. Empieza por el final del día, ubica la hora en que te acuestas, a esa hora descuéntale al menos dos o tres horas. Esa debe ser el horario de tu última comida (ejemplo si duermes a las 11.30pm lo más tarde que deberías comer sería 9pm y procurar que sea ligero).
  2. Si sueles picotear, desde las 9pm hacia atrás anda descontando 3 horas. Ese punto representa otro tiempo de comida. Si no sueles picotear, puedes descontar entre 3 y 6 horas. Así se determina si comerás 3 veces o 6 veces al día según lo que el cuerpo y la rutina va pidiendo.
  3. Estamos acostumbrados a que las comidas principales sean mañana, tarde y noche. Sin embargo, si a las 6am se sale de casa, es poco probable que se desayune. Lo que se puede hacer es intercambiar tiempos de comida. A las 6am una fruta fresca y a partir de las 9am tener un desayuno.

De esta manera se va ordenando el horario, además, se debe ubicar en el horario las comidas principales y según la necesidad tener algo entre comidas pero todo en un horario. Recordar que puede ser cada 3 a 6 horas lo que significa tener entre 3 a 6 comidas al día.

Ejemplo:

6 am una manzana

9 am yogurt más granola o barra de cereal más mandarina

1pm ensalada más guiso, agua para hidratarse y una fruta

4pm un puñado de almendras

8pm tortilla de huevo con tostadas más infusión y una fruta

Tu cuerpo es y funciona según lo que le des, la nutrición humana es mucho más que el acto de comer y saborear.

La nutrición influye en cómo se vive y cuánto se vive.

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Autor

Sara Abu-Sabbah MitreSara Abu-Sabbah Mitre

Sara Abu-Sabbah Mitre

Especialista en Nutrición y Dietética

Formada en la UNIFE, cuenta con una maestría en Ciencias Básicas con mención en Bioquímica. Es docente de posgrado en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Brinda conferencias de carácter científico a nivel nacional. Es autora de artículos publicados en diversas revistas de interés. Como comunicadora, ha sido conductora del programa “Salud en RPP” durante siete años, el cual fue premiado como “Campeón de la Salud” por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente, conduce el programa radial “Siempre en casa”.

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