¿Sientes que los alimentos te caen mal?

Entérate por qué es bueno seguir una dieta libre de gluten

Posteado por: Sara Abu-Sabbah Mitre , 21/11/2016

¿Cómo seguir una dieta libre de gluten?

Llenarse de gases, tener el abdomen hinchado, dolor de estómago, estreñimiento o diarrea son motivos frecuentes de consulta para el gastroenterólogo. Suele encajar con dolencias digestivas comunes como dispepsia, indigestión, síndrome de colon irritable, reflujo o gastritis que diagnostica el facultativo. Sin embargo suele suceder que luego de experimentar varios tratamientos, no se logra aliviar síntomas entonces aparece la frustración y luego el estrés o la ansiedad agravan más el problema.

Entonces surge la interrogante que ahora es tendencia ¿será que los alimentos me caen mal? La persona que tiene recurrencia en estos síntomas pasa por muchos diagnósticos antes de pensar que puede existir alguna sensibilidad a algunos componentes de la dieta. Puede incluso pasar años antes que el médico considere esta posibilidad. Hay dos condiciones de salud que deberíamos tener en cuenta si se cae en estas circunstancias: enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten no celíaca.

El gluten es una proteína presente en el trigo, cebada, centeno y en todos sus derivados e híbridos cuyo consumo puede causar estas dolencias. La enfermedad celíaca, una condición poco común (se estima que el 1% de la población podría tener esta enfermedad por eso no se piensa mucho en esta posibilidad), se traduce en una respuesta del sistema inmunológico cuando el intestino delgado entra en contacto con el gluten que termina inflamando el intestino. Con el tiempo se presentan deficiencias nutricionales, puede afectar el crecimiento y otras alteraciones que pueden ser severas.

La sensibilidad al gluten no celíaca es un trastorno digestivo funcional, donde nuevamente los mismos molestos síntomas se presentan cuando se consume gluten en la dieta. Es 6 a 8 veces más frecuente que la enfermedad celíaca y si bien para diagnosticar celiaquía existen pruebas clínicas en sangre y biopsia intestinal, la sensibilidad al gluten no cuenta con pruebas auxiliares contundentes para diagnosticarse. Esta condición se confunde mucho con el síndrome de colon irritable ya que presentan los mismos síntomas. El único tratamiento tanto para la enfermedad celíaca como para la sensibilidad al gluten es retirar totalmente esta proteína de la dieta.

La dieta libre de gluten consiste en eliminar de la alimentación absolutamente todo alimento natural que lo contenga (trigo, cebada, centeno) y todo alimento empacado o preparación que pudiera contenerlo. Los alimentos libres de gluten tienen un sello en el empaque que lo certifica. Esta restricción alimentaria, es una dieta no sólo necesaria para los afectados por el gluten sino sumamente atractiva para quienes desean perder peso o para quienes se aferran a la idea de pensar que muchos alimentos son tóxicos para el cuerpo.

No hay que confundir las cosas. La persona que tiene síntomas y que luego de ser estudiado presenta el diagnóstico está obligado a seguir la dieta, quien no presenta esta condición debe abstenerse porque luego de un tiempo puede prescindir de una serie de cereales y otros alimentos, de manera que su sistema digestivo deja de producir una serie de enzimas y ante la reincorporación de esos alimentos se pueden producir intolerancias.

Se ha observado que un 35% de quienes no pueden consumir gluten padecen también intolerancia a la lactosa, en cuyo caso pueden incluir lácteos sin lactosa, otros no toleran ningún lácteo. El tratamiento muestra resultados a partir de la tercera semana de retirar estrictamente el gluten. En ese tiempo pueden aparecer otras intolerancias como a algunos almidones fermentables conocidos como FODMAP. Quien padece de síndrome de colon irritable, suele presentar malestares digestivos en presencia de estos alimentos.

¿Qué se puede comer en la dieta libre de gluten?

Cereales: maíz (choclo), arroz, quinua, kiwicha, Todos los tubérculos: papa, yuca, camote, olluco, etc. Todas las carnes: pescados, mariscos, pollo, res, cerdo, avestruz, etc.
Todas las frutas y verduras crudas, cocidas, o deshidratadas. Todas las leguminosas o menestras: todas lentejas, pallares, garbanzos, frejoles, etc. Todas las oleaginosas como: almendras, pecanas, nueces, pistachos entre otras. Todos los aceites vegetales: de preferencias oliva. Lácteos: todos, salvo presente intolerancia o alergia.

¿Qué no se puede comer en la dieta libre de gluten?

Alimentos que contengan trigo, cebada, centeno, kamut, triticale como: pan, fideos de trigo en todas sus formas, galletas, incluidos los alimentos integrales, bizcochos, granola, cereales en hojuelas de desayuno, productos empacados que no indiquen ser libres de gluten incluso yogur, avena (por posible contaminación cruzada con la harina de trigo). Embutidos, salchichas entre otras ya que suelen contener harinas. Bebidas con cebada como cerveza, emoliente, malta, jugos envasados, gelatina, cubito de caldo, salsa de soya, salsa teriyaki (salvo indique claramente que es libre de gluten).

Productos cuya etiqueta señale la utilización de los siguientes insumos: almidón de trigo, alimento elaborado en plantas donde se procesa trigo, emulsificantes o estabilizadores de número E-1404, E-1410, E-1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450, levadura de pan, levadura de cerveza.

Alimentos fuente de FODMAP

Ajo, alcachofa, berenjena, brócoli, cebolla, coles de Bruselas, coliflor, escarola, espárragos, lechuga, pimiento, puerro, remolacha, setas, garbanzos, guisantes, habas, lentejas, cereza, ciruela, frambuesa, fresa, manzana, melocotón, melón, mora, pera, sandía, uva.

Recuerde, frente a malestares digestivos la consigna es acudir al médico. Si ha identificado que algunos alimentos le generan malestar, comuníquelo a su médico tratante.

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Autor

Sara Abu-Sabbah MitreSara Abu-Sabbah Mitre

Sara Abu-Sabbah Mitre

Especialista en Nutrición y Dietética

Formada en la UNIFE, cuenta con una maestría en Ciencias Básicas con mención en Bioquímica. Es docente de posgrado en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Brinda conferencias de carácter científico a nivel nacional. Es autora de artículos publicados en diversas revistas de interés. Como comunicadora, ha sido conductora del programa “Salud en RPP” durante siete años, el cual fue premiado como “Campeón de la Salud” por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Actualmente, conduce el programa radial “Siempre en casa”.

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