Unidos por nuestro país somos capaces de enfrentar todo

La cadena de ayuda unió una vez más a los peruanos ante los últimos desastres naturales

Posteado por: Karina Lerner Heilbraun , 16/05/2017

Cuando los huaicos llegaron a Lima*, la primera imagen que recibí en un grupo de whatsapp fue una de un profundo y característico egoísmo -pensé-: interminables colas en los supermercados, decenas de botellas apiladas en carritos individuales y anaqueles vacíos. Pero la siguiente, y todas las que sucedieron a esa, fueron una muestra absoluta de empatía, solidaridad, amor, unión y notables ganas de seguir adelante poniendo al otro antes: una valerosa mujer emergiendo del lodo con apenas fuerzas pero con la vehemencia y convicción absoluta de que volvería con los suyos, manos llenas de tierra aferrándose con heroísmo a vecinos para impedir que la corriente los llevara, grupos de gente uniéndose para salvar a pequeños y grandes animales, un rescatista cobijando en su pecho a una bebé recién nacida mientras era rescatada con un arnés y una modesta soga, cientos de voluntarios de todas las edades y orígenes dando de su tiempo para clasificar miles de donaciones llegadas de todos lados, pero sobre todo de dentro, tanto que en un momento se dijo que no se necesitaba más, ministras y ministros trabajando sin descanso, artistas donando sus obras, empresas privadas poniendo a disposición su producción y maquinarias, un piurano en una tabla y con un unicornio inflable devolviendo la esperanza a todo un país. Tantas historias conocidas y tantos héroes que no conoceremos pero que estuvieron allí, dando la talla. De pronto, algo cambió. Esa fractura mítica que fuimos incapaces de unir por siglos y que nos impedía sentirnos como nación de pronto pegó. Nos sentimos orgullosos y fuertes y juntos y capaces. Volvimos a creer en nuestras Fuerzas Armadas, en nuestro gobierno, en las instituciones privadas, en nuestros vecinos y ONGs. La dura realidad nos tenía con el alma en vilo y la guata apretada, pero los corazones latían henchidos a mil por hora sintiendo que nada nos vencería porque éramos una sola fuerza y estábamos por primera vez remando todos juntos. La pregunta que me planteo y escucho por todos lados es: ¿Cómo hacer para mantener ese espíritu y construir a partir de ello? Considero que empezando desde uno mismo. Siendo responsables por nuestros actos e impactos, pensando en el otro, en sus derechos, en sus necesidades, en su situación y defendiéndolas como si fueran las nuestras. Porque debemos entender que no son algunos derechos para todos, ni todos los derechos para algunos, sino todos los derechos para todos y eso queridos y queridas compatriotas no es tarea de otros sino de nosotros.

*Porque andaban agobiando a nuestros hermanos de otras ciudades antes, pero siempre tardamos en darnos cuentas hasta que sucede en la capital.

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Karina Lerner HeilbraunKarina Lerner Heilbraun

Karina Lerner Heilbraun

Consultora en RSE

Es docente de Desarrollo y Responsabilidad Social en la Pontificia Universidad Católica del Perú y consultora en Lerner & Lerner. Ha laborado en Profuturo AFP como jefa del área de Responsabilidad Social Empresarial. Cuenta con un máster en gobernabilidad y gestión pública.

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