¿Cómo enriquecer el desempeño laboral?

El trabajo en equipos mixtos tiende a traer mejores resultados laborales

Posteado por: Giuliana Caccia , 12/01/2016

La realidad actual del mercado laboral es que tanto el hombre como la mujer compiten cada día en igualdad de condiciones para alcanzar posiciones de distinto tipo en las empresas. Si bien aún las cifras cuantitativas se inclinan a favor de los hombres —muchas mujeres siguen optando por el trabajo en el hogar— lo cierto es que la presencia de ambos sexos dentro de una organización enriquece las operaciones y la toma de decisiones.

La búsqueda de homogeneización en los equipos mixtos supondría, definitivamente, una pérdida sustancial en la riqueza de los pensamientos complementarios. Porque gran parte de estas diferencias no son aprendidas. Forman parte de la naturaleza de cada sexo que, no sólo marcan los estilos laborales, sino también las actuaciones en los distintos ámbitos de la vida, como son la familia, los círculos sociales, entre otros.

Estas afirmaciones no se basan en supuestos. Investigaciones recientes en el campo de las neurociencias revelan datos significativos sobre la diferencia entre el cerebro masculino y el femenino. Éstos explican la diversidad en la manera como hombres y mujeres procesan los estímulos, oyen, ven, sienten y juzgan lo que los otros están sintiendo. También ayudan a entender mejor cómo los estilos de gestión y liderazgo entre ambos sexos pueden ser exitosamente complementarios en el mundo empresarial, trayendo como resultado un mejor clima laboral, una cultura organizacional más rica y un aumento significativo de la productividad.

¿De qué diferencias hablamos? "Más del 99% del código genético de los hombres y de las mujeres es exactamente el mismo. Entre treinta mil genes que hay en el genoma humano, la variación de menos del 1% entre los sexos resulta pequeña. Pero esa diferencia de porcentaje influye en cualquier pequeña célula de nuestro cuerpo, desde los nervios que registran placer y sufrimiento, hasta las neuronas que transmiten percepción, pensamientos, sentimientos y emociones" 1. Esta es una realidad comprobada por distintos estudios neurocientíficos: cada célula de un varón es absolutamente masculina y cada célula de una mujer es absolutamente femenina.

Esta diferencia también se refleja en los cerebros. Si bien son idénticos en más de un 99%, las reas circuitos neuronales del cerebro envueltos en la resolución de problemas y conflictos, en el procesamiento del lenguaje y en la manera de enfrentarse al estrés son distintos. "En particular, el cerebro femenino: a) tiene un 11% más de neuronas que el masculino en las áreas del lenguaje y la audición, b) presenta zonas relacionadas con las emociones y la memoria, situadas en el hipocampo, más grandes que en los hombres y c) tiene menos circuitos neuronales en la amígdala, zona del cerebro donde se activan las respuestas ante el peligro o se generan los comportamientos agresivos" 2. “ Los hombres: a) utilizan las zonas más anal ticas del cerebro para la toma de decisiones, mientras que las mu eres se basan más en la parte emocional y b) la zona del cerebro en la cual se genera la ansiedad es cuatro veces menor en los hombres" 3.

Frente a esta evidencia científica, ¿cómo se manifiestan estas distinciones neurobiológicas a nivel conductual? ¿Cómo se pueden potenciar para lograr una mejor productividad laboral?

Distintos pero complementarios

La constitución neurológica y biológica ejerce una poderosa influencia en la conducta de la persona. Como hemos visto, ser varón o ser mujer implica tener una constitución distinta que repercute en acciones diferentes y además varían según las edades de cada individuo. Para efectos de este artículo, nos centraremos en algunas conductas de la vida adulta que pueden influir en la vida laboral. De más está decir que, como en muchas categorizaciones de este tipo en la realidad nunca encontramos "extremos puros" y habrán no pocas excepciones.

1. Las mujeres funcionan más por las emociones. Por eso el "estar bien" con las personas que quieren es de vital importancia para sentirse satisfechas. Una mujer no puede disfrutar del día, por ejemplo, si es que ha tenido un problema con alguien de la empresa. Si a esto se suma su capacidad para recordar detalles mínimos, las secuelas de un mal momento son más densas. No estará tranquila hasta que el problema esté resuelto. Los hombres, en cambio, son menos emocionales y se centran más en los objetivos, en lograr sus metas.

2. La vía más efectiva para que una mujer resuelva un conflicto es hablando. Mientras la mujer habla, va categorizando los problemas, los va acomodando y van surgiendo las soluciones. El hombre, en cambio, sólo habla cuando ya resolvió el conflicto, cuando ya sabe si tuvo éxito o no.

Estas diferencias explican por qué las mujeres expresan y comparten mejor las emociones, desarrollando una mayor empatía y evitando el conflicto en mayor grado que los hombres. Su agilidad verbal y su capacidad de conexión con otros, se manifiesta en un estilo de liderazgo que favorece al entendimiento, por lo que el ambiente laboral mejora, bajan los niveles de estrés y se logra una mayor contribución en la búsqueda de soluciones.

Por otro lado, la empatía y las emociones positivas son fundamentales para que una empresa genere espíritu de equipo, consolide una visión única hacia un objetivo común y eleve los niveles de consciencia y tolerancia en los equipos de trabajo.

Como hemos podido ver de manera sucinta, los estudios mencionados invitan a considerar que, combinando las capacidades analíticas de los hombres con las capacidades emocionales de las mujeres, el trabajo en equipos mixtos tiende a traer mejores resultados. Esto está sustentado por diversos estudios académicos y por análisis de casos particulares de empresas que demuestran que la presencia de mujeres en, por ejemplo, juntas directivas, impacta positivamente en los resultados de la gestión.

Sin embargo, no podemos ser deterministas a la hora de integrar estas diferencias. Si bien lo biológico es importante, no hay que olvidar el rol que juegan la razón y la voluntad en este camino profesional. "El cerebro no es nada más que una máquina de aprender dotada de talento. No hay nada que esté absolutamente fijado. La biología afecta poderosamente, pero no aherroja nuestra realidad. Podemos alterar dicha realidad y usar nuestra inteligencia y determinación ya sea para celebrar o para cambiar, cuando resulte necesario, los efectos de las hormonas sexuales en la estructura del cerebro, en el comportamiento, la realidad, la creatividad y el destino" 4.

Las diferencias entre los varones y las mujeres son muchas. Algunas influyen más que otras en aspectos específicos del desempeño laboral. Pero conocer ambos estilos de enfrentar las situaciones ofrece pautas para enriquecer el trabajo conjunto y buscar caminos complementarios antes que conflictivos. Además, permite entender mejor las prioridades y enfoques de hombres y de mujeres para tenerlas en cuenta en el diseño de los equipos, cargos y funciones asociadas.

1Brizendine, L. (2007). El cerebro femenino, Versión Kindle. Posición 224.

2 Ilie, C., & Cardoza, G. (2013). iVive la différence! Neurociencias y liderazgo femenino. INCAE Business Review, 2(9), p. 62.

3 Ivi, p. 63.

4 Brizendine, L. (2007). op.cit., Posición 339..

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Autor

Giuliana CacciaGiuliana Caccia

Giuliana Caccia

Especialista en temas de familia y afectividad

Comunicadora Social de la Universidad de Lima y Máster de Matrimonio y Familia en la Universidad de Navarra (España). Autora del libro “Educación en serio: Reflexiones para ser los padres que nuestros hijos necesitan”. Hace cinco años creó el proyecto "La Mamá Oca", una plataforma multimedia que tiene como misión ofrecer a los padres recursos para criar niños felices, teniendo como eje la educación en virtudes. Actualmente dicta charlas, talleres y conferencias sobre temas de pedagogía familiar, matrimonio y afectividad.

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