La discapacidad y la sobreprotección

Evita fomentar la dependencia excesiva de las personas con discapacidad

Posteado por: Adrián Frayssinet , 20/05/2019

Cuando una discapacidad llega a la vida de una familia, es inevitable el surgimiento de brotes de sobreprotección para aquel que por una u otra razón está en situación de discapacidad. Dada la estigmatización de la que somos víctimas las personas con discapacidad, dicha palabra (discapacidad) es muchas veces considerada como un sinónimo de incapacidad.

Muchas familias adoptan una actitud que subestima las capacidades del miembro que tiene una situación de discapacidad y, en el otro extremo, se sitúan familias que sobreestiman las capacidades. Estas familias llevan a sus miembros vulnerables muchas veces al límite de su incompetencia. Ambos extremos son nefastos para cumplir el objetivo de la integración social de personas con discapacidad.

La sobreprotección al miembro de la familia con discapacidad es la aceptación implícita de que el miembro con discapacidad no podrá realizar nunca determinadas tareas y pospone, de forma quizás perpetua, la rehabilitación integral de la persona con discapacidad. Dada mi experiencia de vida, soy contrario a dicho exceso de cuidado o protección. Estoy convencido de que la sobreprotección es una muestra de amor, pero un amor compasivo que refuerza la exclusión social. Dicho cariño piadoso, que sitúa a la persona con discapacidad como un sujeto digno de compasión, es a todas luces perjudicial y contribuye a crear una segunda clase de ciudadanos. Personalmente, eso me rebela, me atropellaron hace años y he podido rehabilitarme en muchos aspectos, pero si hay algo que no siento es pena o conmiseración de lo que me pasó. Pienso que el ser humano debe buscar avanzar pese a sucesos que pueden ser, en apariencia, negativos o lapidarios.

Lo único que tenemos es el presente y el futuro podrá ser mejor si nosotros tomamos conciencia de lo que somos hoy y a partir del esfuerzo, el trabajo serio, perseverancia y la inteligencia avanzamos a un futuro mejor. Como ya he escrito, la actitud positiva es fundamental y siempre lo mejor está por venir.

Los familiares de personas con discapacidad deben comprender que con la sobreprotección no se logra más que el surgimiento de personas en extremo inseguras, que son dependientes de sus familiares hasta en las tareas más simples. La integración social de personas con discapacidad pasa a ser una quimera.

Me tocó presenciar dos casos de personas con discapacidad (psicosocial y mental) cuyas discapacidades se magnificaban debido al clima sobreprotector que los rodeaba. Uno no podía siquiera completar su vestimenta independientemente y el otro tenía por única ocupación ver todo el día televisión a pesar de solo tener un retardo leve. La sobreprotección, es decir el exceso de cuidados y protección para las personas vulnerables, acaba muchas veces convirtiendo a esas personas en seres inservibles y dependientes en extremo en toda actividad.

Aunque significativamente en menor número, también existen familias que sobreestiman las capacidades de sus miembros y los fuerzan a realizar labores para las que no están preparados ni capacitados. He observado dichas actitudes en familiares de personas con discapacidad mental. Esa situación contribuye a crear un clima de frustración que dificulta la integración social de dichas personas.

Cuando la discapacidad llega a algún miembro de la familia es necesario proteger indudablemente, pero ¿sobreproteger?. El aumentar prefijos a una acción que debe ser inteligente sólo contribuye a crear un clima de exclusión. Por un lado la PCD se siente incapaz, sin ninguna motivación para salir adelante, totalmente dependiente. Y en el otro extremo, cuando sus capacidades son sobreestimadas la PCD siente una profunda frustración al no cumplir eficientemente una labor para la que supuestamente está capacitada.

En el Perú 80% de personas con alguna discapacidad están inactivas o subempleadas. El objetivo de la integración social se enfrenta a barreras adicionales cuando se encuentran personas con discapacidad sobreprotegidas que son dependientes de otros en exceso. Crear y reforzar constantemente un clima de amor, disciplina y respeto es una variable a tener en cuenta, pues así se fortalecerá la autoestima, se reforzará la seguridad en sí mismo y se incrementará la independencia del miembro de la familia con discapacidad.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete a Piensa Pro Futuro Newsletter y entérate siempre de las nuevas publicaciones.

Autor

Adrián FrayssinetAdrián Frayssinet

Adrián Frayssinet

Especialista en temas de integración social de personas con discapacidad

Estudió métodos de integración social de personas con discapacidad en Bélgica y, también, diplomado por la ULB en cooperación al desarrollo y en Integración Europea por la Universidad de Saint Louis en Bruselas. Fundó la ONG Integrar – Perú, institución encargada de la inserción social y la rehabilitación integral de personas con discapacidad. Asimismo, es coordinador en los proyectos especiales de ONG Prisma y publicó “Forzando un Milagro”, relato autobiográfico en donde busca se comprenda que es posible superar una discapacidad.

Comentarios