La poderosa terapia musical

Descubre la innovadora propuesta para el campo de la medicina

Posteado por: Roberto Lerner , 20/11/2018

Palabra y melodía están ligadas desde el inicio de nuestra especie y de nuestras vidas individuales, anudadas, quizá, por los ritmos de nuestro cuerpo. El sentimiento de pertenencia que produce moverse al unísono con el grupo, cuyos miembros coordinan sus desplazamientos, y los sonidos que producen sus cuerdas vocales, desplaza montañas.

Lo pueden confirmar los integrantes de las barras bravas, los fieles que oran y cantan, y quienes marchan en desfiles militares. Poder, placer e identidad, emergen de componentes básicos y primitivos, sin duda bañados en todos los líquidos del organismo, como hormonas y neurotransmisores. Y todo ello se proyecta en expresiones culturales como el ballet, el canto, las sinfonías y los poemas.

Música y palabras están siendo también usadas por la medicina científica. Se aúnan a fármacos, tecnologías de punta y procedimientos quirúrgicos como parte integral de terapias y tratamientos, tanto para los profesionales de la salud como para sus pacientes.

En el caso de los primeros, la fría ficha clínica se viste y diferencia con relatos breves redactados por los médicos, que ponen lo que va ocurriendo cotidianamente en un texto para ser compartido con sus colegas, y también con los dolientes que reciben sus cuidados. De esa manera, las palabras producidas y escuchadas se entretejen como cuentos, de esos que venimos contando y escuchando desde que, alrededor del fuego, nos hicimos humanos. Así, el paciente deja de tener un rol pasivo, y el tratante deja de ser solamente un operador de la salud. Ambos se vuelven agentes, actores y, sobre todo, autores.

En el caso de los segundos, se están beneficiando de los resultados de ciertas investigaciones acerca del efecto de la música y la poesía sobre estructuras del cerebro, específicamente el llamado circuito mesolímbico, relacionado con vivencias de placer, dolor, depresión y esperanza.

En muchos países, en hospitales y clínicas, sobre todo con pacientes que sufren de cáncer, se usa la música y la poesía para modular emociones que, a su vez, tienen un impacto importante en el curso y éxito de los tratamientos convencionales.

Si se toma indicadores de dolor, depresión y esperanza, la música disminuye los dos primeros, al igual que la poesía, pero esta última incrementa el nivel de esperanza.

Jóvenes poetas prestan sus servicios en unidades para niños y adolescentes, a quienes ayudan y orientan en la creación de textos que ponen palabras a sus vivencias, tienden puentes entre sus mundos internos y el de otros enfermos, de sus familiares y la comunidad en general. Verlos escritos, fuera de ellos, existiendo independientemente —como ocurre con toda obra de arte—, convertidos en moneda de cambio literaria, permite tomar distancia, poner en perspectiva, crecer y creer. Y no solo alivia, también ayuda a reparar el organismo.

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Roberto LernerRoberto Lerner

Roberto Lerner

Psicólogo, Ph.D. con estudios en Universidad Católica de Nijmegen, Holanda

Psicoterapeuta de niños, adolescentes y familias, especialista en intervención en crisis. Consultor en recursos humanos. Obtuvo el Premio Nacional de Psicología en 1993. Director del Instituto Peruano de Acción Empresarial (IPAE). Miembro fundador de Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (CEDRO). Autor de 6 libros. Columnista en un periódico importante y es blogger en “Espacio de Crianza”.

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