Riesgo de longevidad: un nuevo término financiero

Conoce acerca de este riesgo y cómo gestionarlo

Posteado por: José García Puntriano , 21/09/2018

El año que viene mi abuela, a quien cariñosamente llamamos Mamá Olga, cumplirá 100 años y con ello pasará a formar parte del grupo de más de 3,300 peruanos considerados centenarios, es decir, que tienen 100 o más años de edad.

Hace no mucho pudimos conocer a través de una noticia del Programa Pensión 65 a María Flores Rojas, ayacuchana de 116 años de edad; a la huanuqueña Inés Villanueva García de 115 años; también a los varones de 112 años Pedro Ccallo Ccallo de Puno y Cristóbal Fajardo Quiroga de Apurímac. Ellos forman parte del más de centenar de peruanos considerados «súper centenarios», es decir que tienen 110 o más años de vida.

Si bien los «centenarios» y los «súper centenarios» conforman aún una minoría de la población total, es un hecho que los adultos mayores representan cada año una más grande proporción de la población total, pues gracias a los avances en la medicina y al mejor acceso a los servicios de cuidado de la salud, es cada vez más frecuente ver personas llegar a los 80 años de edad o incluso superar los 90 años.

De acuerdo a cifras del INEI en 2008, alrededor de un cuarto de millón de peruanos tenían más de 80 años. Hoy en día la población de mayores de 80 se ha incrementado a más de cuatrocientos mil personas, proyectándose que en 10 años serán seiscientos mil y para el año 2040 sobrepasarán el millón de personas.

Este cambio hacia una cada vez mayor cantidad de personas que superan e incrementan continuamente las expectativas de vida, se da no solamente en Perú, sino en todos los países del mundo. Es un hecho que año a año más personas en el mundo tienen una vejez cada vez más duradera.

El «Riesgo de Longevidad»

Sin importar la edad que uno tenga, siempre están presentes las necesidades de contar con un techo, de alimentarse y de cubrir gastos relacionados a la salud. Contar con dinero para cubrir estos y otros menesteres es una necesidad que está presente a lo largo de toda la vida.

Por ello es importante no solamente planificar para llegar con una fuente de dinero a la etapa de adulto mayor, sino que además esta fuente de dinero sea estable y duradera, tan duradera como los años que podamos vivir.

¿Cuántos años viviremos? Eso no lo podemos saber, pero lo que sí es una realidad es que muchas personas vivirán más años de los que creen, de hecho diversos estudios efectuados en Estados Unidos y en el Reino Unido encontraron que la mayoría de personas subestiman la edad hasta la que creen que vivirán. En Perú, de acuerdo a cifras del INEI, la expectativa de vida para las personas de 65 años es que vivan hasta los 83 años, lo cual significa que el 50% de la población que actualmente tiene 65 años vivirá más allá de los 83 años.

En este contexto, el «Riesgo de Longevidad» es un término financiero, que puede expresarse como el «riesgo de vivir más allá de lo que estimamos y que se nos acabe el dinero antes que la vida».

Gestión del «Riesgo de Longevidad»

Una vejez duradera requiere de una fuente duradera de ingresos, si por edad deja de ser posible procurarlos trabajando, entonces las rentas se constituyen como una opción viable.

Hay diversos tipos de rentas, por ejemplo se puede vivir de las ganancias de un negocio, sin embargo se debe estar preparado para que el negocio sea lo suficientemente próspero para resistir los vaivenes de los ciclos económicos y pueda dar utilidades durante todos los años que vivamos, también debe estar preparado para ser manejado por otras personas, cuando por edad ya no podamos hacerlo, y sin embargo continúe dándonos una renta estable.

Vivir del alquiler de propiedades es otra opción, teniendo siempre presente los riesgos de desocupación del inmueble o de morosidad del inquilino, así como los costos de mantenimiento e impuestos. El valor de una propiedad puede subir de precio pero también bajar, como se ha visto en anteriores oportunidades.

Comprar una renta vitalicia a una compañía de seguros o efectuar un retiro programado de los fondos acumulados en una AFP es otra opción para contar con rentas, siendo las rentas vitalicias probablemente las que mejor cobertura otorgan frente al riesgo de longevidad.

Tu futuro depende de ti hoy

Sea cual fuese la forma que preveas para tu futuro financiero, todas pasan por un pilar fundamental: «Ahorrar Hoy», cuanto más joven seas estarás en mejor posición para ahorrar.

Una vejez, probablemente larga, requerirá de mucho ahorro. Durante la etapa laboral, una forma de hacerlo es aportando mensualmente a tu cuenta en una AFP y aprovechando además la opción de aportes voluntarios para incrementar tu fondo.

No aportar a tu AFP todos los meses; retirar tu fondo apenas puedas y gastarlo antes de la vejez; o buscar cubrir las necesidades de ahora con los ahorros destinados a la etapa del retiro, no son las mejores opciones encaminadas a gestionar adecuadamente el riesgo de longevidad. Hacer el esfuerzo de separar mensualmente parte de tus ingresos y ahorrar para tí mismo en el futuro, sí lo es.

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Autor

José García PuntrianoJosé García Puntriano

José García Puntriano

Especialista en Mercados de Capitales y AFP

Experto en inversiones y sistemas de pensiones, tema por el que ha sido diplomado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Es autor del libro "Más y Mejores Pensiones", en el que propone una reforma integral del sistema previsional peruano. José tiene una amplia trayectoria profesional en finanzas, gestión de portafolios y mercados de capitales. Es docente universitario, conferencista y escritor de artículos en revistas financieras. Cuenta con maestrías en dirección de empresas por la Universidad de Madrid y por la UPC, es economista por la Universidad de Lima y ha realizado estudios de especialización y seminarios en prestigiosas instituciones financieras en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia y Holanda.

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