¿Sabes que tienes un seguro de invalidez? – Parte 1

Descubre uno de los beneficios que obtienes por tu aporte a la AFP

Posteado por: José García Puntriano , 30/01/2019

Mi tío Aldo tiene hoy 59 años y es un orgulloso padre de dos hijas. Quince años atrás, él tenía un empleo como administrador de un hotel en Iquitos, ciudad a la que se había trasladado a vivir con su familia. Un domingo por la noche, tuvo un repentino desmayo mientras se encontraba terminando de verificar la salida de los huéspedes y durante las siguientes semanas empezó a sufrir de dolores de cabeza, cada vez más intensos.

Una tarde fueron tan fuertes que no le fue posible continuar trabajando por lo que decidió retirarse temprano para descansar en su casa, fue en ese momento que tuvo su segundo desmayo. Decidió realizarse algunas pruebas y los resultados de los exámenes médicos detectaron un tumor cerebral posiblemente canceroso.

Mi tío viajó a Lima para seguir un tratamiento y después fue operado, le extrajeron el tumor y recibió sesiones de quimioterapia. El cáncer quedó en estado de remisión, pero durante el proceso su cerebro había recibido daños y ahora le costaba concentrarse y tenía dificultades con el habla y algunos movimientos.

A pesar de estar aún joven (44 años) y con el cáncer superado, las consecuencias que le había dejado la enfermedad le imposibilitaba continuar trabajando. Su preocupación era la economía familiar y el futuro de sus hijas, ya que ahora tenía limitaciones para poder trabajar y con gran parte de los ahorros gastados en el tratamiento de su enfermedad, se preguntaba cómo iba a hacer para pagar los estudios de sus hijas.

La solución le llegó desde su AFP. Como empleado del hotel en Iquitos, a mi tío le habían efectuado mensualmente los aportes correspondientes en su cuenta de AFP. Él no tenía un fondo muy grande pues recién tenía 44 años y aún le faltaban más de 20 años para jubilarse, tiempo en el que supuestamente iba a continuar trabajando, aportando y haciendo crecer su fondo de jubilación para cuando llegue el momento al cumplir los 65 años. Pero en ese momento, a los 44 años, su fondo aún no se encontraba completo como para poder darle una pensión que le alcance.

Sin embargo, al igual que en el caso de cualquier afiliado, incluidos en los aportes que mi tío Aldo efectuaba a su AFP se encontraba el aporte correspondiente a la prima del seguro de invalidez, sobrevivencia y gastos de sepelio.

Gracias a esta cobertura, la compañía de seguros efectuó un aporte inmediato de dinero a la cuenta de AFP a su nombre. El importe de dicho aporte fue el necesario para que su fondo alcance la cifra que permita pagarle una pensión de por vida, desde los 44 años hasta el día que muera y que inclusive, luego del fallecimiento de mi tío, aún quede dinero en la cuenta para continuar pagando una pensión para su esposa y para sus hijas hasta que cumplan los 28 años de edad y se mantengan estudiando. El monto de la pensión no sería cualquier cifra sino nada menos que el mismo monto del sueldo que él recibía en el hotel cuando estaba trabajando.

Naturalmente la cuenta en la AFP de mi tío necesitaba mucho dinero para que pueda cubrir dichos pagos de pensiones durante tantos años, sin embargo esa es la cobertura con la que pueden contar los afiliados a las AFPs, así que la compañía de seguros efectuó un gran aporte de dinero en efectivo a la cuenta de mi tío.

Hoy, han pasado ya quince años desde los sucesos que les he compartido. A mi tío Aldo, si bien ya no le fue posible volver a trabajar, el cáncer no regresó y ha estado cobrando su pensión durante estos quince años, y la seguirá cobrando hasta el final de sus días, sean el número de años que sean. Pudo terminar de pagar el colegio de sus hijas y también la universidad. Hoy no solamente disfruta de la satisfacción y tranquilidad de ver a sus hijas graduándose y emprendiendo estudios de postgrado, sino de la certeza que ingresos no le faltarán nunca, pues cuenta con una pensión vitalicia.

¿Sabías que como aportante regular a tu AFP tú también tienes un seguro de invalidez? En la próxima publicación ampliaré más detalles sobre este seguro, incluyendo los requisitos para poder tenerlo, su funcionamiento y cobertura.

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Autor

José García PuntrianoJosé García Puntriano

José García Puntriano

Especialista en Mercados de Capitales y AFP

Experto en inversiones y sistemas de pensiones, tema por el que ha sido diplomado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Es autor del libro "Más y Mejores Pensiones", en el que propone una reforma integral del sistema previsional peruano. José tiene una amplia trayectoria profesional en finanzas, gestión de portafolios y mercados de capitales. Es docente universitario, conferencista y escritor de artículos en revistas financieras. Cuenta con maestrías en dirección de empresas por la Universidad de Madrid y por la UPC, es economista por la Universidad de Lima y ha realizado estudios de especialización y seminarios en prestigiosas instituciones financieras en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia y Holanda.

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